Nuestra aportación a la educación infantil

Un libro para todos los días

In ContArte on 23/04/2015 at 09:00

Hay días del libro y libros para todos los días. Hace poco tiempo, gracias a nuestra compañera Vicky, conocimos “Um livro para todos os días” de Isabel Minhós Martíns, publicado en Planeta Tangerina, esa editora portuguesa que hace que cuando viajamos al país vecino, compremos alguna de sus pequeños tesoros. Esta es una recomendación para todas las amantes de la LIJ, pues tienen títulos inolvidables como “Quando eu nascí”, “Depressa, devagar“, “Este libro está a chamar-te, nâo ouves”, “As duas estradas”.

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“Um livro para todos os días”, en la linea de otros de la misma autora, juega con la contraposición, así en algunas de sus páginas leemos:

Hay días tan grandes que parecen un mes entero y días que pasan en un abrir y cerrar de ojos. Días para olvidar y días para recordar. Días simples y días que son una confusión. Días silenciosos y días con ganas de hablar. Días llenos y días vacíos, días reales y días irreales, días en los que nos cruzamos de brazos y días en los que nos remangamos… Hay días e días, días que non son días, y mejores días vendrán.

Lo dicho, un libro sobre los días, con el que muchos y muchas nos sentiremos identificadas y que reservamos para un día como el de hoy.

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Está publicado en portugués, pero su lectura no entrañan ninguna dificultar nin para los gallego hablantes ni para los castellanos.

Midiendo el tiempo (V): creamos un reloj de sol analemático

In EncienciArte on 14/04/2015 at 17:51

Como decíamos en la entrada anterior, el interés por la medida del tiempo y la llegada del sol nos llevó a la elaboración de un reloj analemático, contando con la colaboración de un astrónomo del Observatorio Astronómico de la USC, Pedro Pablo Campo, quien nos hizo las mediciones, trazó el analema y le explicó al alumnado el funcionamiento de este tipo de relojes.

El lugar elegido fue una loma que hay en el patio del centro ya que nos resultó muy difícil encontrar un espacio en el que no hubiese la posibilidad de que el sol quedase oculto, o en el que la sombra del edificio nos imposibilitase el funcionamiento del reloj.

Nos pusimos manos a la obra. En primer lugar, fue necesario establecer las coordenadas, determinando con un punto el Norte-Sur-Este-Oeste, a continuación trazó una línea Norte-Sur, sobre la que marcaría las posiciones del gnomon (persona) según los distintos meses del año.

A continuación, marcó las horas, estando las 12:00 h. en el mismo punto que el Norte.

Luego nos explicó que debido a que la hora solar no se ajusta con la hora oficial, deberíamos calcular siempre 2.30 h. más en verano y 1:30 en invierno, lo que anotamos para no olvidarnos, así como otra información como el lugar por el que nace el sol (Este) y donde se oculta (Oeste). Todo ello tenía que quedar de forma muy visible y gráfica para nuestro alumnado y para todos los que por allí pasen.

Con los niños y niñas fuimos haciendo comprobaciones sobre el correcto y ajustado “funcionamiento” del reloj, aunque es a partir de ahora cuando le sacaremos provecho y cuando lo utilizaremos siempre que la presencia del sol nos acompañe.

Para finalizar, escribimos el nombre del reloj, analemático, y a modo de esfera rodeamos todo con lemas que suelen figurar inscriptos en latín en los relojes de sol antiguos; nosotras nos decantamos por escribirlos en lengua gallega:

-““Soli Soli” Solo con sol

-““Sine sole Sileo” Sin sol callo

– “Sum Si Sol Sit” Soy si hay sol

“Horas señaladas, horas soleadas”

Ver presentación.

Reloj de sol analemático

El reloj  analemático en el centro será una curiosidad durante un tiempo, pero tenemos la completa seguridad de que  nuestro alumnado no olvidará el funcionamiento de los relojes de sol, y que se fijarán en ellos siempre que encuentren uno.

Con todo, no descartamos la posibilidad de crear uno como el de la fotografía.

No podríamos cerrar esta experiencia sin agradecer de nuevo la disponibilidad, atención y colaboración del director del Observatorio, José Ángel Docobo y del investigador Pedro Pablo Campo, que están a disposición de los centros educativos tanto para la realización de visitas didácticas como para la realización de programas como “Todo cosmos”.

Midiendo el tiempo (IV): el reloj de sol analemático

In EncienciArte on 14/04/2015 at 15:49

Desde que llegó la primavera y el sol, hemos cambiado la observación del paso del tiempo en nuestros relojes de pared, por los relojes de sol. Esto nos ha dado la posibilidad de conocer los existentes en nuestra localidad, su forma, elementos, usos y lemas o leyendas inscritas en la parte superior con las que suelen acompañarlos. Nuestro preferido es uno que vimos recientemente en Urueña, la Villa del Libro de Valladolid, que tenía la inscripción más clásica en latín “Horas non numeros nisi serenas”: Solamente cuento las horas serenas.

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Incluso contemplamos la posibilidad de comprar uno para la escuela, pero vimos otra opción que nos gustó más y que nos mantuvo entusiasmados: los relojes analemáticos.IMG_0461

Un reloj de sol analemático es un tipo de reloj solar que consta de una elipse dibujada en el suelo sobre la que se colocan los dígitos con las horas, y una zona central en que una persona debe colocarse en un punto concreto según la fecha, y su propia sombra determina la hora al proyectarse sobre la elipse. Suelen colocarlos en parques, jardines y patios escolares ya que da bastante juego y siempre despierta la curiosidad de los paseantes.IMG_0463

Trazar y pintar un reloj analemático es una tarea relativamente sencilla una vez determinados los puntos cardinales y la orientación, el problema surge porque la posición del gnomon, -la persona-, que varía en función del momento del año y consiguientemente por la inclinación del sol. Así es necesario marcar una curva analemática en la parte central en la que se indiquen las distintas posiciones según el momento.

Con tal motivo, en principio pensamos en hacerlo al revés, marcar la curva y las horas y luego según los meses establecer el punto dónde la sombra marcaría las 12h. Era una posibilidad que no descartamos, pero escogimos otra opción más fácil, nos pusimos en contacto con el Observatorio Astronómico Ramón María Aller de la USC en Santiago de Compostela. De inmediado se sumaron a nuestro proyecto y vino un astrónomo al centro.  En la próxima entrada explicaremos la creación de nuestro reloj de sol anatemático.

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