Nuestra aportación a la educación infantil

Intervención artística final: Las llaves están en infantil

In CativArte on 19/06/2015 at 07:46

A lo largo de estos tres años mantuvimos un juego con nuestro alumnado en el que le decíamos que la maestra tenía unas llaves mágicas con las que logramos abrirles la cabeza, el corazón, los sentidos, la mirada o el pensamiento. Ahora que se van con todo abierto, le pregunté si no me dejaban aquí las llaves para poder ayudar a otros niños y niñas a abrirse. Por ello decidimos hacer una intervención artística como un recuerdo o una metáfora de ese nuestro juego.

Nosotras, siempre decimos que el arte es un lenguaje que nos permite expresar ideas con otros recursos, los plásticos. Es fundamental que comprendan que una obra es una forma de expresión, por ello, cuando hacemos trabajo artístico, no se trata de copiar obras de autores más o menos relevantes, sino que entiendan que son otros modos de representar el mundo. En este caso, pese a la aparente sencillez del resultado, cuidamos mucho el proceso y todo tiene un significado.

Una vez acordamos que me haríamos un cuadro con las llaves que empleamos, redactaron una nota para pedir a las familias que colaborasen con nosotros aportándonos llaves que ya no utilizasen en casa, explicándoles que era para nuestra última intervención artística. Así juntamos cincuenta de todos los tamaños, modelos y formatos: las hay grandes, pequenitas, llaves de armarios, de puertas, de coches, tubulares, de doble punto, de seguridad, de cajas, de portal…

Luego fuimos decidiendo qué podía simbolizar cada una de ellas: la llave con la que abrimos los secretos, los ojos, el oído, la bondad, la timidez, los sentimientos, la sensibilidad …, y por supuesto una llave personal con la que se abrió cada uno de ellos y de ellas. Sobre cada una de ellas se escribió su función.

En el último día nos trajeron una de esas llaves grandes y antiguas (de hórreo o molino) y decidimos que esa sería la llave maestra que puede abrir todo.

Como soporte, tras dos intentos, nos decantamos por un lienzo grande sobre el que cada uno de ellos escribió varias veces su nombre con ceras acuarelables, de modo que una vez aplicada el agua, cada color de cada nombre se fusionó con los otros creando una paleta multicolor donde los nombres permanecen atenuados por debajo de los colores. Como cualquiera puede suponer, esto no se le ocurrió a ellos, pero sí se les explicó la razón por la qué se hacía así. Todo responde a un motivo, es una metáfora y así hay que hacérselo ver.

Hecho el montaje, se busca un título, nos decantamos por la propuesta de una niña que escribe “Las llaves mágicas abretodo”.

Ahora que ya vaciamos el aula, recogimos todos sus trabajos, los carteles con sus nombres, quedando todo de nuevo desnudo y en blanco para volver a comenzar con otros niños y niñas, saben que ese cuadro quedará conmigo y que cada vez que lo vea recordaré cómo se fueron abriendo estas veinticinco personas que cuando llegaron a la escuela aún tenían muchas puertas cerradas. Tan sólo fue preciso encontrar la llave adecuada para lograr que cada uno nos mostrase lo que tenía escondido dentro o para que dejase entrar las buenas cualidades con las que ahora van equipados.

Para nosotras es una de las mejores metáforas visuales que tenemos realizado, una de las más llenas de significado y de vida. Sin contar que tiene un doble sentido, incluso una afirmación y una reivindicación de nuestra función profesional: que nadie dude que las llaves están en infantil.

Ver presentación

Chaves

Para acceder a las intervenciones artísticas finales de otros cursos:
2012-13: Water painting
2011-2012 Tall painting
2010-2011 Drip painting
2013-2014 Ice painting  y  Milladoiro 11_14

Acogida en los centros: sentido y sensibilidad

In ReflexionArte on 10/06/2015 at 07:08

“Magical Thinking”, Bo Bartlett, en Children in Art History

A raíz de la entrada anterior en la que relatábamos la preparación del obsequio para la visita al centro de primaria, fueron muchas las personas que nos escribieron contándonos que en sus centros no estaba contemplada la presentación en primaria ni la acogida de alumnado de las escuelas 0-3. Al tiempo, también nos preguntaban cómo hacerla. Nosotras, únicamente decimos que sólo se puede llevar a cabo con sentido y sensibilidad, de lo contrario es mejor no hacerla. Si esto se entiende como un “protocolo” más, es mejor dejarlo.

Todos hemos vivido las experiencias de ser recibidos en una casa por compromiso o con cariño y afecto. Pues esto es lo mismo. Si recibimos o nos reciben para cumplir con una encomienda y entendemos o lo entienden como una actividad fijada, será una rutina más de las muchas que hay sin sentido.

Entendemos que el paso al centro de primaria es para nuestro alumnado un rito de tránsito de una edad infantil a otra ya de niñez, ellos así lo ven. Saben que es una de las señales del crecimiento. Tienen sentimientos ambivalentes, por un lado se saben cómodos y felices en la escuela infantil pero al tiempo quieren vivir la experiencia de ir al centro de los grandes. Incluso aceptan la pérdida de los “privilegios” de los que gozan aquí en aras de ser mayores.

Por ello, el día que visitemos el centro de primaria hay que entenderlo casi como una ceremonia. La preparación del itinerario, la elaboración de los obsequios para los anfitriones, la realización del camino que nos separa, la recepción y la estancia allí deben ser muy cuidados y por supuesto adaptados a la edad y sentimientos de los pequeños. En el centro receptor no deben proceder como si se tratase de una visita institucional de una embajada; no hace falta mostrar todas las instalaciones y riquezas del centro; no es preciso pasar una mañana entera matando el tiempo, no hace falta proyectar vídeos promocionales. Hace falta sentido y sensibilidad.

Es necesario que los niños y niñas vean que hay una relación de respeto y cercanía entre los docentes de los dos centros ya desde el momento en el que se saludan y se presentan; es preciso que perciban que son esperados, que sientan que allí serán atendidos con cariño. Esto es lo más difícil, porque es de esas cosas que, o salen de dentro de natural o no hay protocolo que lo pueda fingir.

Tratándose de varias unidades, nosotras apostamos por una visita en varios días; ya sabemos que habrá quien apunte el coste del autobús (en caso de ser necesario), el trastorno que ocasiona en los dos centros (que no será tanto), u otro tipo de excusas. Sea como sea, hay que recordar que no es lo mismo una atención para 25 (que ya son muchos), que para 100 (ahí se pierden los detalles). En muchos casos es posible la visita a pie, pisando y tomándole la medida (figurada) a la distancia que nos separa (a veces una calle, otras pasar de un edificio a otro, en otros casos ni siquiera eso). Es una cuestión de voluntad.

Lo habitual es que en el centro receptor haya hermanos (amigos) de los niños/as que se incorporan, tanto de 0-3 como de 3-6. Pues ellos son siempre el mejor comité de bienvenida. Ellos saben qué les gusta mostrar de su centro, ellos saben cómo agradar a los visitantes. Preguntado nuestro alumnado sobre lo que más le gustó de la visita, casi todos coinciden en que fue ver a sus hermanos. Da para pensar; nosotros planificando otras cosas más complicadas y resulta que era así de sencillo.

Un recibimiento cariñoso (del alumnado y del profesorado), una pequeña actividad en un aula o en la biblioteca, compartir el momento del bocadillo de media mañana y unos juegos con el alumnado de primero ya pueden ser suficientes. No hace falta más, la cuestión es que perciban que allí van a estar a gusto. Que, en definitva, es de lo que se trata.

El problema es que cuando se planifican estas actividades, a veces, se piensa más en impresionar al profesorado que en causar buena impresión al alumnado. No confundamos. No mezclemos en esto los conflictos y complejos “históricos” entre los distintos ciclos (0-3, 3-6, EP). No se trata de evidenciar las diferencias mirando casi con desdén lo que hacen los del nivel anterior; es exactamente lo contrario. Recordemos que el objetivo es procurarle bienestar y tranquilidad al alumnado, no que los docentes se sientan superiores, eso tendrán que arreglarlo en otro momento y lugar. Todas y todos somos profesionales que trabajamos por la educación de la infancia, independientemente de la etapa en la que nos ubiquemos.

Los departamentos de orientación, las direcciones y los equipos de ciclo deberían ser los encargados de planificar esta actividad, que lógicamente tiene que ir más allá de la visita, ya que en algún otro momento habrá que sentarse a hablar sobre los niños y las niñas que entran en el centro. No deberíamos reducirlo al mero trámite burocrático del traspaso de informes.

Pero como decíamos al comienzo, todo esto depende del respeto por el trabajo de los que nos precedieron y del compromiso por el bienestar del alumnado.

Sentido y sensibilidad es lo único que se necesita. Nada más, y nada menos.

Presentando nuestras credenciales en el centro de E.Primaria

In EmocionArte on 05/06/2015 at 14:00

Si cualquiera de nosotros tuviese que presentarse ante una persona con la que va a convivir los próximos seis años, probablemente en el primer momento no le mostraría un informe. Con toda seguridad le hablaría de quién es, cómo es, de sus gustos, aficiones, inquietudes y de lo que otras personas dicen de él/ella.

A mi alumnado le llegó el momento de conocer el centro y los/las docentes con los que cursarán la Educación Primaria, así quisimos que se presentasen como las personas que son. Con tal motivo y como obsequio para nuestros anfitriones decidimos elaborar una carta de presentación en la línea de lo que vinimos haciendo en estos tres años: un cuadro compuesto por 25 cajas -todas diferentes, todas de distintos formatos, dimensiones, tamaño y distintos sistemas de apertura. Siendo cada una única, logran un conjunto artístico y además componen un texto:

“Presentándonos: somos más que un grupo de niñas y niños, somos 25 personas únicas, extraordinarias, especiales, diferentes, irrepetibles, maravillosas y singulares. Así somos, somos así.”

Dentro de cada caja una descripción de sí mismo/a hecha por cada niño y niña, una carta de sus familiares hablando del hijo o hija, y un autorretrato. Poco más se puede decir que aporte tanta información y revele tanto sobre cada uno de ellos.

Cuando nos pusimos manos a la obra, pensé que tendría que ser yo quien redactara la presentación esbozando el perfil de cada uno de ellos. Aun así, decidí hacer una prueba en pequeño grupo y les pedí que escribiesen su presentación. En verdad no tenía la seguridad de que pudiesen hacerlo. El resultado me dejó admirada; quedé boquiabierta cuando los vi escribiendo “Yo soy … son muy divertido, me gustan los tractores y los camiones y las patatas fritas (…)”, Me gustan los libros sobre dinosaurios y velo Clan”, “Yo soysoy marroquí, fui a Marruecos año pasado a ver a mi abuela, y no como carne de cerdo como como vosotros“, “Yo soy … soy muy bueno rompí un brazo 2 veces y corto pinos con la motosierra y con la máquina de espalda corto hierba”, “Yo soy… soy buena y guapa y me gusta que me den abrazos”, “Soy muy alegre y me gusta mirar por la ventana”.  Tan sólo levantaban la cabeza para pedir ayuda a los compañeros a la hora de escribir algo que les entrañaba alguna dificultad. Quedé emocionada y admirada. En ese momento fui plenamente consciente de la labor desarrollada a lo largo de estos tres años. Aquí vi un resumen de tantas lecturas, tantas conversaciones, tanto trabajo sobre lo emocional, la diversidad, la autoestima, etc.

También envié una nota a las familias en la que les explicaba qué estábamos haciendo y solicitaba su colaboración para escribir una carta en la que presentasen a su hijo/a. El pasado lunes llegaron y fue entrañable leer lo que dicen los padres sobre los niños/as y ver la reacción que a ellos les producía escucharlo y que lo escuchasen todos los compañeros. A pesar de que nos encantaría que pudieseis leer los textos, creemos que ya entran en el terreno de la privacidad, por ello no los publicaremos.

El autorretrato complementó la presentación.

Al tiempo, cada uno seleccionó la caja que quiso y la decoró a su gusto. Después llegó el momento del montaje. Tuvimos que calcular la medida del soporte que necesitaríamos para poder exponer las cajas permitiendo la apertura de cada una, 70 x 70. Luego añadir el texto y el nombre de cada uno; pintar el panel, pegar las cajas con silicona. Y finalmente introducir las presentaciones dentro de las cajas.

Hecho el cuadro, quisimos acompañarlo de con una carta mía dirigida al tutor o tutora de primaria en la que le explico la intencionalidad de este regalo.

Como gesto de vínculo entre la vida en la escuela infantil y su nueva vida en primaria, le traspasamos un objeto muy querido para todos nosotros, el gallo de Barcelos que nos anunció el tiempo todos los días, para que así les siga anticipando si podrán jugar en el exterior, si podrán ver el sol, si el día estará nublado o si lloverá, y por supuesto que les recuerde de dónde vino.

Envolvimos el regalo, lo firmamos todos y tras la caminata –fuimos a pié ya que no hai una gran distancia y es un paseo bastante placentero-, lo entregamos orgullosos y emocionados.

Creemos que hemos cumplido con nuestro objetivo, que se entienda que aunque son un grupo, también son la suma de infinitas cualidades individuales, características, habilidades, saberes y potencialidades de 25 personas maravillosas.

Ver presentación.

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