Nuestra aportación a la educación infantil

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Pintando la piel de los árboles

In CativArte on 18/11/2016 at 19:31

Continuación de “La piel de los árboles”.

Buscando imágenes de la corteza de los árboles encontramos la web de Cédric Pollet, un fotógrafo botánico y arquitecto paisajista que recorre el mundo fotografiando la piel de los árboles; ha publicado libros y realizado exposiciones con esas espectaculares fotografías, así imparte talleres para escolares en los que explica curiosidades sobre los árboles. De su galería, organizada por el color de la corteza (blanca, roja, rosa, amarillo, verde o azul), observamos muchas fotografías, de las que nuestro alumnado opinaba que eran pintadas. A continuación les mostramos otras del eucalipto arcoiris y como no lo conocían insistían en que eran pintados con pintura o con los reflejos del sol, por lo que tuvimos que echar mano de árboles que fueron pintados como en el emblemático Bosque de Oma o el Ecoespazo O Rexo de Agustín Ibarrola, entonces quedaron fascinados y nos preguntaron por qué no pintábamos nosotros los  árboles.

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Tuvimos que buscar una alternativa y acordamos que pintaríamos la piel de los árboles como nos gustase y que luego las colgaríamos como si fuese un bosque. Este es el resultado de este trabajo plástico sobre un soporte diferente, que produce sensaciones visuales, efectos de movimiento, olores, al tiempo que desarrolla la sensibilidad artística y estética.

Ver presentación.

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La piel de los árboles

In EncienciArte on 18/11/2016 at 08:07

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Llevar al alumnado a “pensar con la piel” es una de las constantes de InnovArte, así aprovechamos cualquier ocasión para desarrollar el sentido del tacto, verbalizar las sensaciones que se perciben a través de él y conectar esas percepciones con otras conocidas o guardarlas en la memoria para poder rescatarlas cuando vuelvan a sentir algo semejante. El sentido del tacto aporta una información ingente que sin embargo en la escuela lo reducimos a duro/blando, caliente/frío o seco/mojado, pero hay mucho más, pensar con la piel puede ser fuente de ricos aprendizajes.

Este otoño tan amable que permite tantos paseos y que invita a caminar por el monte noss está proporcionando “tesoros” diarios (hojas, ramas, semillas, piñas, frutas) que nos traen nuestros niños y niñas, especialmente tras el fin de semana o festivos. Así fuimos juntando cantidad de trozos de corteza de los árboles, por lo que pensamos en hacer algo especial con ellas, dedicándole un tiempo a saber más de la piel de los árboles.

Tocar, sentir y ponerle nombre a lo que perciben.

Comparar en función de la suavidad o aspereza.

Pesar comparando grosor y tamaño.

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Sentir el calor o el frío que emana de la piel de los árboles.

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Conocer otros seres vivos que habitan en la corteza de los árboles.

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Ver as marcas (surcos, grietas o cicatrices)  que deja el crecimiento y la vida en los árboles.

Ver la estructura de la corteza en función de la especie arbórea.

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Con tal motivo hicimos una salida a un bosque cercano a la escuela y allí pudimos observar con lupas, medir con los brazos, tocar, palpar y abrazar los árboles, disfrutar corriendo entre ellos, así como hacer calcos de su piel.

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Ver presentación.

Siempre decimos que para pensar con la piel la primera condición es sacarles el lápiz y el folio de la mano y dejarles tocar de todo sin miedo.

El árbol de las mariposas amarillas

In CativArte on 21/11/2014 at 08:53

En esta ocasión todo empezó con un poema sobre el otoño, de la argentina Laura Forchetti, que nos envió la madre de una alumna, en el que se hace un símil entre las hojas que caen y las mariposas amarillas. Pero aquí, en nuestra zona, -con nuestros árboles autóctonos, con el retraso en los cambios de color y de caída de la hoja-, había que echarle mucha imaginación. Hasta que un día volvimos a un álbum ya clásico para nosotras, “El otoño” , de la también argentina Claudia Degliuomini; en aquel momento, viendo aquellas ilustraciones, vimos el paisaje del que nos hablaba Laura Forchetti: tonos anaranjados, amarillos, rojos y hojas que parecían mariposas, las del ginkgo biloba. En la última página, en la que Claudia habla de sí misma, aparece una fotografía de una caja de acuarelas con unas hojas de ginkgo. Así, decidimos hacer un mural del otoño que sustituyese al del verano. Pintado con acuarelas de tonalidades marrones, ocres y con unas breves frases (algunas copiadas y otras inventadas) que dan idea de lo que es esta estación. Se completa finalmente con las hermosas hojas del ginkgo, de las que los niños, en principio, dicen les recuerdan abanicos y corazones.

Una compañera del centro nos habla de una hermosa leyenda oriental en la que se explica la existencia de los ginkgos, así como la razón de que sus hojas tomen el color amarillo y tengan forma de alas de mariposa. Merece la pena leerla. Lo que todavía no descubrimos es por qué algunas hojas tienen forma de corazón. Entonces empezamos a buscar información en la red, descubriendo que este árbol es un “fósil viviente”, que ya existía hace millones de años, incluso en la época de los dinosaurios. También supimos que es el árbol sagrado del Japón; que es motivo protagonista de infinidad de representaciones artísticas, en joyería, pintura, escultura, artes decorativas, arquitectura, etc. Así mismo, supimos de sus usos en la medicina alternativa. El ginkgo biloba es conocido como un árbol milagroso.

Todo esto trasciende a las familias del alumnado, y un padre nos informa de que hay dos ejemplares de ginkgo en nuestra localidad. Los niños y niñas, advertidos de que el espectáculo del árbol de las mariposas amarillas sólo dura unos días, aprovechan para visitarlos y recoger hojas que traen al aula y con las que hacemos bonitas composiciones.

Están tan maravillados con este descubrimiento arbóreo que nos piden hacer un cuadro –como el mural pero en pequeño- que puedan llevar para sus casas. En un giro de los nuestro, copiamos en el lienzo el poema de Laura Forchetti que dio inicio a todo y decoramos con mariposas amarillas del ginkgo biloba. Como curiosidad, un poema de Goethe decorado con hojas de ginkgo.

Un viaje circular. Una sorpresa de este otoño 2014 que recordaremos siempre que veamos alguno de los escasos ejemplares de ginkgo que hay en nuestra comunidad.

 

 

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otoño

Moras de morera y moras de zarza

In EncienciArte on 19/06/2014 at 07:27

En estos días de salidas, entre dos niños surgió una discusión porque uno de ellos dijo que su calle estaba llena de árboles de moras que nos traería en cuanto maduraran. Otro le respondió que las moras nacían en las  zarzas y no eran árboles. Cada uno defendía lo que conocía, por ello tuvimos que intervenir y sugerir la posibilidad de informarnos y ver ambas opciones.

En efecto, en la calle Xaquín Lorenzo hay más de veinte morales o moreras (árboles), más conocidas por sus hojas (alimento de los gusanos de la seda), que por sus frutos en los que casi nadie repara. Pero son moras que en este momento están madurando, así lo pudimos comprobar el día que pasamos por allí para ir a las huertas urbanas.

En el caso de las moras de las zarzas, ahora están en plena floración (con la luna de San Juan), algo que también constatamos en una salida expresa que hicimos  a un zarzal al lado del centro. Aun así pudimos ver la diferencia de las tallos trepadores, hojas y flores con respeto a los morales.

Moras das silveiras e moras das moreiras

Cuando estábamos haciendo los carteles para las calles sin nombre, dos alumnos que viven en la calle Xaquín Lorenzo, nos dijeron que les gustaría hacer uno para la “Calle de las moreras”. Tanto insistieron dando sus razones –según ellos, mucha gente no sabe que son morales-, que tuvimos que aceptar y dejarlos diseñar dos carteles: uno para el comienzo y otro para el final de la calle. Sobre eso tampoco se ponen de acuerdo, hasta que decidieron que una calle puede tener dos comienzos y dos finales, según por dónde se empiece.

En estos días nos trajeron las moras de las moreras, que todos degustamos, apuntando las diferencias con respeto a las de las zarzas (compramos una cajita de las cultivadas): más alargadas, más blandas, menos ácidas, con un sabor que parece recordar al de las cerezas y el de la sandía, y comprobamos que manchan mucho más.

Como por ahora no podemos probar las de las zarzas, quedamos emplazados para el mes de septiembre,  cuando iremos a recogerlas y haremos tartas de moras.

Rúa das moreiras


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Bautizando calles sin nombre

In CativArte, EncienciArte on 17/06/2014 at 07:49

A lo largo de todo el trabajo realizado con las calles de nuestra localidad y de todas las salidas que hicimos, fuimos descubriendo lugares, calles y caminos que no tienen nombre. En muchos casos, a nosotros se nos ocurren maneras de llamarlos continuando en la línea de darle el nombre de la especie arbórea que impera en ese sitio.
De cada salida fuimos tomando nota de los que sería necesario nombrar de algún modo, así como propuestas que tuvimos que consensuar:
“Costa das ameixeiras” (Cuesta de los ciruelos)
“Monte dos piñeiros” (Monte de los pinos)
“Camiño dos eucaliptos” (Camino de los eucaliptos)
“Rúa das moreiras” (Calle de las moreras)
“Aparcadoiro dos liquidámbar” (Aparcamiento de los liquidámbar)
“Lugar das hortas urbanas” (Lugar de los huertos urbanos)
Ya apúntabamos en la entrada anterior, que descubrimos que ponerle nombre a las calles es algo que se hace en el Pleno del Ayuntamiento, a veces atendiendo a los antiguos usos delos sitios, otras como homenaje a alguna figura destacable, o bien por propuesta de los vecinos. En el caso que nos ocupa, y dado que se trata de espacios aún no urbanizados, por ahora tan sólo nos limitamos a hacer unas chapas con los nombres (similares a los de las calles “oficiales”recogidas nos planos). Las colocamos en sus lugares correspondientes y se las dimos a conocer las familias y demás compañeros del centro.
Para su elaboración, sobre placas de aluminio, se escribió el nombre de la calle acompañado de una ilustración alusiva. Para eso, y dado que todos los nombres hacen referencia a árboles, nos inspiramos en las imágenes del libro “Los caminos de los árboles”, de Pep Bruno y Mariona Cabassa, publicado en La Fragatina.
Como curiosidad, decir que cuando fuimos a colgar el cartel del “Monte dos piñeiros”, un obrero del ayuntamiento que se encarga del cuidado de este lugar, le dijo a los niños/as que le parecía muy bien el nombre que le habían puesto, pero que le gustaría más “Monte de los niños y niñas”, propuesta con la que concordaron nuestros pequeños, así que tuvimos que hacer una segunda placa.

En la visita a las huertas urbanas dejamos como regalo el correspondiente cartel.
Y dos niños que viven en la calle Xaquín Lorenzo, en la que hay moreras plantadas en las aceras, pidieron hacer una placa de  “Calle de las moreras”.
Porque acaba el curso, de lo contrario, acabaríamos haciendo placas para todas las calles de O Milladoiro y alredores.
Ahora como cierre, enviaremos una carta a la Alcaldía, junto con las fotografías del resultado de nuestro trabajo y las sugerencias de los escolares. Mientras duren las placas, esta será la aportación visible del trabajo realizado por los pequeños de la escuela infantil. El no visible, y más importante, es toda la huella que queda en los niños/as y en sus familias tras estas semanas de trabajo y disfrute intenso del entorno y del patrimonio natural.

Ver presentación

Rúas sen nome

Calles con nombres de árboles

In EncienciArte on 09/06/2014 at 07:57

Para nosotras el trabajo de conocimiento del propio entorno es previo a cualquier otra salida didáctica que se pueda hacer con el alumnado de infantil. Con el cambio del tiempo, de estación, del paisaje, e incluso con motivo del mes de las Letras y del Día del Medioambiente, nos decidimos a explorar un poco más lo que tenemos a nuestro lado.

En la localidad en la que trabajamos, O Milladoiro, especialmente en la zona donde está ubicada la escuela, O Novo Milladoiro, las calles, avenidas y travesías llevan el nombre de especies arbóreas con las que también engalanaron las aceras. Esto es algo que le pasa desapercibido a la mayor parte de la población. Aún no sabemos con certeza si hacen referencia a los antiguos nombres de los terrenos que dieron lugar a las urbanizaciones o si fue una acertada ocurrencia de alguien, el caso es que nos gustó mucho y decidimos sacar provecho de ello.

Tras hacérselo saber a los pequeños (muchos, por ejemplo, no se habían percatado de que viven en la calle Palmeras en la que hay palmeras en las rotondas, parques y aceras), así buscamos en sus direcciones familiares referencias a árboles.

Rúa Palmeiras, Rúa Figueiras, Rúa Oliveira, Rúa Xesteira, Rúa dos Cereixos, Rúa Camelias, Rúa do Buxo, Rúa das Hedras, Rúa da Pereira, Rúa Codeseira, Rúa Castiñeiras, Rúa das Espiñas …, As Mimosas o Raíces, nos pusieron en la pista de lo que podríamos encontrar. La toponimia gallega está llena de referencias al mundo vegetal.

Ver presentación.

Rúas con árbores

Las búsquedas en la red, la consulta de catálogos de árboles, y como no, la reciente publicación “Inventario ilustrado de los árboles” de Virginie Aladjidi e Emmanuelle Tchoukriel en Factoría K de libros, nos ayudaron a reconocer la especies que daban nombre a todas esas calles cercanas al centro escolar. Árboles grandes o pequeños, perennes o caducos, frutales u ornamentales, autóctonos o foráneas, dieron lugar a no pocas conversaciones y elucubraciones alrededor de los motivos de una elección u otra. También valoramos las ventajas de nombrar así las calles de cara a quien no sabe leer o a quien no entiende lo escrito.

Comunicaciones a las familias (escritas y en el blog de clase) en las que los informábamos de esta nueva actividad para la que solicitábamos su conocimiento y colaboración, nos proporcionaron mucha más información. Los padres y madres se implicaron a fondo en nuestra propuestas, así cada día nos enviaban sugerencias de “rincones secretos de árboles” que ellos conocen y a los que llevaron a sus hijos. Incluso hubo quien nos envió muestras de la vegetación organizada por calles. Huertos privados, huertas urbanas, jardines, árboles emblemáticos o exóticos…, fueron algunas de las propuestas que señalaron en el plano que cada niño/a llevó para su casa y al siguiente día compartían con sus compañeros.

Follas por rúas

Así comenzó la planificación de paseos diarios en los que llegábamos a 2 o 3 calles para conocerlas y comprobar la concordancia del nombre con los árboles allí plantados (con Google Maps). Estos paseos quedaron recogidos en el plano y en una especie de cuadernos de viaje, “Paseos polas rúas con árbores”, que se complementaba con las fotografías que íbamos tomando, de las placas con el nombre de las calles, de los árboles, de sus frutos, de su estado, de los daños que se le infligen (basura, excrementos de animales, ramas rotas, etc).

Ver presentación.

Libro paseos polas rúas con árbores

1º Día 2/06/14: “Paseo dos Plátanos”- Rúa dosCereixos- Rúa das Camelias- “Costa das Ameixeiras”.

2º Día 3/06/14: Rúa Palmeiras- Rúa do Buxo- “Aparcadoiro dos Liquidambar”.

3º Día 4/06/14: “Paseo dos Plátanos”- “Monte dos Piñeiros”.

4º Día 5/06/14: “Paseo dos Plátanos”- “Camiño dos Eucaliptos”- “Costa das Ameixeiras”.

5º Día  /06/14: “Paseo dos Plátanos”- Hortas urbanas.

 Lugares significativos, la sinaléctica, la numeración de los edificios, la orientación en el espacio y en el plano, el conocimiento del lugar donde viven, son muestra del gran provecho que sacamos de esta actividad.

Por el camino, descubrimos otras calles que no llevando el nombre de árboles, bien podrían llevarlo, así las Travesía do Porto (donde está la escuela) podría ser el Paseo de los Plátanos, el Agro do Medio podría ser la Calle de los Aligustres, etc. Y también vimos otras aún no “bautizadas” a las que perfectamente podríamos poner nombre: Cuesta de los Prunos, Camino de los Eucaliptos, Calle de las Zarzas …

Como siempre, una cosa lleva a otra, y así tratamos de saber quién decide el nombre de las calles. Supimos que se hace en el Ayuntamiento, por lo que en vista de que hay calles nuevas al lado de nuestro centro que todavía no tienen placa con el nombre, decidimos ponérselo nosotros y enviarle la propuesta a la Alcaldía.

Gracia al material que nos obsequió una empresa sita en el Polígono do Milladoiro, elaboramos estas placas para algunas de nuestras calles.

Le pusimos sonido a esta actividad con la canción “Cos pés na terra” de Paco Nogueiras Nodar, recogida en el libro CD/DVD “Brinca vai!

Carballo … cos pés na terra.
Ameneiro … cos pés na terra.
Buxo … cos pés na terra.
Se queres podes plantar.
Nogueira … cos pés na terra.
Castiñeiro … cos pés na terra.
Figueira … cos pés na terra.
Se queres podes plantar.

Las conversaciones sobre los beneficios que nos proporcionan los árboles quedaron perfectamente resumidas con la lectura del  hermoso libro “Árbores no camiño”, de Régine Raymond-García y Vanina Starkoff en OQO, que nos cuenta la historia de Karim quien, en una visita al mercado pierde de vista a su madre, y cuando se encuentran bajo un baobab le cuenta que “El arbol rojo me dio fuerzas, la palmera me dio de beber, el mango de comer, el baobab sus panes de mono…

Y cuando vuelve para casa, a modo de despedida le pregunta a los árboles.

—¿Estarás aquí cuando sea mayor?–preguntó Karim.—Se nadie me corta, estaré. —¿Aún le darás de comer a los monos?? —Si nadie me corta… —¿Y le darás golosinas a los niños? —Se nadie me corta… Te voy a contar un secreto: todo está en equilibrio…un equilibrio perfecto, pero frágil!

 Preservar el equilibro del sistema solo puede hacerse desde el conocimiento real, y eso es lo que intentamos hacer en esta actividad.

Para finalizar, queremos recoger las palabras de Antoni Reyes, director del Archivo Municipal de Blanes, quien en una charla dirigida al alumnado sobre “El porqué de los nombres de las calles” dijo:

“El nombre de las calles refleja la manera de ver el mundo de la sociedad que les ha dado nombre, y que las calles de un pueblo son como páginas de un libro de historia”.

Nos gustaría que así fuese en O Milladoiro.

 

Los árboles alimentan

In EncienciArte on 22/05/2013 at 08:04

Senteime baixo a pereira e deume unha pera.

Senteime baixo a ameixeira e deume unha ameixa.

Senteime baixo a figueira e deume un figo.

Senteime baixo a cerdeira e deume unha cereixa.

Senteime baixo a maceira e deume unha mazá.

Senteime baixo o pexegueiro e deume un pexego.

Senteime baixo o carballo e deume tanta alegría

Que comín peras, ameixas, figos, cereixas, mazás e pexegos todo o día.

En esta época del año podemos ver los árboles frutales en flor, así como comienzan a brotar sus pequeños frutos, por ello, quisimos recurrir a este sencillo poema de Carlos Fontes, publicado en el libro “Poemas con piruleta”, para realizar un juego adivinanza con nuestro alumnado. Incluso pudimos seguir añadiendo otros árboles y frutos.

Árboles de primavera

In CativArte on 26/03/2012 at 08:00

Tras la visita  a la colorista exposición “Árboles” de Erre Mota en la Galería Caroní de Compostela, le mostramos a nuestro alumnado el catálogo. De inmediato quisieron pintar esos árboles que semejaban vestidos de primavera. Son dieciocho lienzos de gran tamaño llenos de luz y de color con una aparente simplicidad, incluso ingenuidad que les llevaron a pensar que, para ellos, sería fácil reproducirlos.

No somos muy partidarias de la copia de obras de arte por el mero hecho de reproducirlas, pero, en este caso, comprendimos que era una excelente ocasión de hacerles observar detalles como el fondo, la mezcla de colores y el efecto de la luz en la pintura.

Estos son los resultados.

22 de marzo de 2012

Pedro y su roble

In EncienciArte on 12/03/2012 at 16:54

Ahora que ya se empiezan a apreciar cambios en el entorno que anuncian la llegada, adelantada, de la primavera, nos gustó encontrar este hermoso libro, “Pedro y su roble“, de Claude Levert ilustrado por Carme Solé Vendrell, en el que se nos cuenta una historia de amistad e ingenuidad infantil. Con la llegada del otoño Pedro pensó que su roble iba a morir, por ello todos los cuidados son pocos, incluso lo protege del frío invernal; su esfuerzo y cariño será recompensado porque con la llegada de la primavera el árbol “revivirá” día a día.

Una recomendación para comprender los cambios de la naturaleza con el paso de las estaciones.

Desde aquí se pueden ver las primeras páginas.

Editar esta entrada.

Bonsais en clase II

In EncienciArte on 03/03/2012 at 10:45

Tras el tratamiento de la pyracantha para convertirla en el bonsai que nos regalaron para clase, los padres del alumno aun nos reservaban más sorpresas: trajeron un pequeño boj o un cotoneaster para que que cada niño/a lo convirtiese en bonsai. Esto se hizo al día siguiente.

Con paciencia fueron enseñándole a cada uno a descubrir cuál sería la forma ideal de la planta que le habían asignado. Como algunos niños les pedían formas de letra u otras, se hizo preciso aclarar la diferencia entre bonsai y topiario. Para crear ese clima de calma de relajación pusimos ambientación de música japonesa (de meditación, tradicionalKitaro).

Mientras los padres trabajaban en pequeños grupos, otros niños iban buscando en el ordenador la traducción de su nombre al japonés, para luego identificar su maceta.

Tras atender a las explicaciones que nos dieron sobre los cuidados que requerían en cuanto a luz y agua, buscamos un lugar donde colocar nuestras macetas y creamos un hermoso jardín de bonsais con piedras y decoración con motivos japoneses.

Ahora no queda más que esperar.

Esta actividad nos dio ocasión de conocer sobre plantas, tradición, cultura, arte, música …, y otras muchas cosas que iremos desarrollando y contando en próximas ocasiones.

Ver presentación.

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Bonsais en clase I

In EncienciArte on 03/03/2012 at 10:44
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Un alumno nos dijo que su padre hacía bonsais, por los que tuvimos que explicar en qué consistía esa técnica milenaria y enseñar fotografías de estos “árboles en maceta”. Despertó tanto interés que invitamos a los padres a venir a la clase.
Llegaron con cuatro ejemplares, un olivo, un arce, un ficus y un pino, que maravillaron a los chicos, y así fueron contándonos cómo se hacían, qué se pretendía, cómo lo lograban, los cuidados que requerían, y toda la paciente labor que había detrás de estos hermosos árboles.
También trajeron un pequeño arbusto, una pyracantha, para tratarlo y convertirlo en bonsai. Así, mediante explicaciones, fueron mostrándonos todos los pasos a dar, las herramientas que se emplean para tan delicadas operaciones, las partes de la planta, lo que más se valora en los bonsais, nos enseñaron algunas palabras que proceden del japonés, las diferentes formas clásicas que pueden adoptar, la edad que pueden alcanzar, etc. Nos sorprendió la tarea de poda de raíces para lograr la simetría entre la copa y la raíz (debido a que cada vez que a un árbol le sale una raíz, también le sale una rama), la forma en que lo sujetan a la maceta para así posibilitar que se vea el nebari, la manera de alambrarlo para darle la forma deseada, y algunos elementos con los que decoran el bonsai, dándole también importancia a la maceta o a adornos como un pequeño monje y un templo oculto en el entramado de raíces. Le dejaron tocar los diferentes tipos de tierra que emplean, para retener o drenar agua, el pomice (pequeñas piedras pómez que se colocan en el fondo de la maceta) y la akadama (tierra volcánica que indica la necesidad de agua). Y sobre todo, nos dieron una lección de amor por la naturaleza, del valor de la paciencia, y de didáctica.

Ver presentación.
Ante la tópica pregunta que les hicimos algunas compañeras sobre si no lo consideraban una forma de “torturar” las plantas, cercenando, modificando, podando…, la respuesta nos dejó sin palabras, ya que no lo consideraban muy diferente de lo que nosotras hacemos con nuestro alumnado mediante la educación, que no es otra cosa que mantener intacta su estructura natural, pero liberado de todo aquello que lo lastra, sacando a la luz toda su belleza y potencialidades empleando grandes dosis de paciencia, constancia y cariño. Para pensar.

En agradecimiento, en los días siguientes, los niños le hicieron un dibujo de los bonsais que nos trajeron inspirándose en representaciones artísticas clásicas en el artes japonés. Ver presentación.

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Hojas enriquecidas

In CativArte on 28/11/2011 at 17:37

Ya casi no quedan hojas en los árboles, por ello, esta será una de las últimas intervenciones otoñales. Tomamos la idea de Mirades.

Últimas follas

Bosque quemado y talado

In CativArte, EncienciArte on 21/10/2011 at 08:15
Nuestro alumnado, pese a ser pequeño, saben de lo que pasa en el mundo, ven la televisión y escuchan las noticias. En este momento saben que se están quemado muchos de nuestros montes. Y esta es su representación simbólica de la pérdida natural.
A decir verdad, no es que empezáramos por ahí. Hace unos días llevamos a la clase una sección de un tronco de pino para que pudiesen apreciar los anillos anuales de crecimiento de un árbol. A partir de eso, tras la observación detallada de la información contenida en esos círculos concéntricos -años de bonanza, años de sequía, cicatrices y otras marcas de la vida … – hicimos grabados con cera blanda y calcos con papel carbón.
Finalmente, acordamos hacer una exposición con todas esas producciones. Las pegamos sobre papel kraft y alguien dijo que era un bosque, lo que fue completado por otro niño con “bosque quemado y talado”. Una abstracción.

Nuestros árboles mes a mes

In EncienciArte on 07/10/2011 at 07:53
Pedimos a las familias de nuestro alumnado que le sacasen una fotografía al lado de un árbol que tengan en el jardín de casa, cercano a ella o que vean con relativa frecuencia.
Nuestra intención es ir apreciando los cambios que se producen en los árboles con el transcurso de las estaciones. De esta manera podremos hacer el seguimiento de 25 árboles de distintas especies, unos caducos y otros perennes, unos frutales y otros ornamentales, etc.
Preparamos una ficha en la que se identifica el nombre de cada niño/a y el de su árbol, la fotografía y los meses que restan hasta junio. Una vez al mes, harán de reporteros, llevarán la ficha de seguimiento para casa y a continuación nos relatarán lo que le sucedió al árbol en ese período.
Con esta sencilla actividad esperamos conocer aspectos comunes a todos los árboles, a sólo algunos de ellos, o diferencias entre unos y otros.

Bosques al SOL

In ContArte on 13/09/2011 at 08:04

La ONU declaró el 2011 Año Internacional de los Bosques, con la finalidad de crear más conciencia en la conservación y explotación sostenible de todos los tipos de bosque, para beneficio de las generaciones presentes y futuras.

Con tal motivo, el S.O.L. (Servicio de Orientación Lectora) de la FGSR preparó una selección de publicaciones, tanto de carácter literario como informativo para diferentes tramos de edad: hasta 5 anos, de 6-8, de 9-11, de 12-14 y de 15-18. En cada una de las fichas, además de los datos identificativos del libro, indica si existen versiones en otras lenguas oficiales del estado.

Los 50 árboles más comunes

In EncienciArte on 13/04/2011 at 23:00

Hoy hicimos una visita con nuestro alumnado a un Aula de naturaleza. No voy a decir nada porque cuando escribo quiero hacerlo con serenidad. Más adelante, si cabe, reflexionaré en voz alta sobre lo que piensan los programadores de actividades educativas sobre lo que piensan los niños y niñas de infantil; tan sólo diré que si voy a otro sitio donde le hablen con gran profusión de diminutivos y donde le den un cuaderno para colorear, creo que no me contendré. ¿Qué tendrá que ver el coloreado con ceras con la transmisión de valores? Quién hará esos cuadernos? ¿Serán los mismos que cuando hacen material web ponen rompecabezas o sopas de letras? Tendré que investigar porque seguro que hay alguna conexión; cuando menos deben ser de la misma escuela; una con mucho predicamento.

A lo que iba, como entrábamos en dos turnos, ya había organizado la realización de un reportaje gráfico con fotografías tomadas por ellos sobre la naturaleza en primavera; también cogimos algunas pequeñas muestras de hojas y flores de los árboles. Ahora toca saber más de esos árboles. Para ello contamos con un nuevo y valioso recurso “Los 50 árboles más comunes de Europa Occidental”.

Los 50 árboles más comunes de Europa Occidental” es la primera guía digital de árboles editada en el estado por Bahía Ediciones y disponible en la web. Recoge cincuenta especies que podemos consultar o hacer una selección en función de su tamaño, tipo de hoja, corteza, frutos y flores. Se acompaña de textos e ilustraciones.

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In CativArte on 14/01/2011 at 17:58

Estos días se abre en el Monasterio de Oseira el montaje escultórico del artista orensano Xurxo Oro Claro -creado inicialmente para el espacio de la Iglesia de San Domingos de Bonaval en Compostela- que representa un bosque de 35 árboles de acero inoxidable, formado por varias especies autóctonas de Galicia.

A la vista de las fotografías de la exposición decidimos añadirle algo más a nuestro proyecto EnlatArte, que además nos va muy bien para recordar que el 2011 es el Año Internacional de los Bosques.

La Navidad

In InformArte on 06/12/2010 at 09:03

La Navidad encierra múltiples tradiciones que asumimos año tras año sin preguntarnos cuál es su origen o cuál es su significado.

En el portal de contenidos educativos de la CEOU encontramos “La Navidad“, un especial en el que podremos conocer rituales como el del Tizón de la Navidad, tradiciones, cuentos, cómo se celebra en el mundo, y de otras celebraciones vinculadas a la Navidad, así como otros enlaces interesantes de Galicia digital, Galicia espallada y Vieiros.

Nosotras le contaremos a los niños y niñas la antigua leyenda celta del “Rey Roble y el Rey Acebo”, una narración “solar” que trata de dar explicación a la Rueda del Año. En el solsticio de Verano el Rey Roble está en el punto máximo de su fuerza, mientras el Rey Acebo está en su punto más frágil. El Rey Acebo comienza a ganar poder en el equinoccio de Otoño llegando a su máximo poder durante el solsticio de Inverno cuando sus bayas tornan de color rojo, mientras que el Rey Roble pierde sus hojas.

¿Por qué en otoño se caen las hojas de los árboles?

In EncienciArte on 02/11/2010 at 08:03

Pregunta en la clase: ¿Por qué en otoño se caen las hojas de los árboles?
Respuesta del alumnado: Porque es otoño.
Pregunta: ¿De qué color se ponen las hojas de los árboles en el otoño?
Respuesta: Marrones.
No hay más explicación, no más razonamiento. Es así porque así se lo contamos. Llegada del otoño y aparición de la “fichita” de la hoja -de especie incierta- para colorear de marrón y además del “mural” con la escena de una plaza llena de árboles -de especie incierta- a los que se le caen las hojas, es un “clásico” en la educación infantil. A veces, tras colorear la hoja, hay que picarla para pegarla en un tronco de árbol -de especie incierta- y con eso ilustramos la llegada del otoño. Sin más, no hay más explicación. Es un hecho asumido al igual que el muñeco de nieve en un paisaje con copos, para el invierno, incluso donde no nieva nunca; o las flores de colores-de especie incierta- para anunciar la llegada de la primavera. Esto nos hace recordar aquella ilustración de Frato, en la que se ve a un docente explicándole al alumnado las partes de un árbol en un cartel, pese a que a través de la ventana se ven hermosos árboles en el patio escolar. No hay más preguntas ni razonamientos sobre a causa de esto, por lo tanto y consecuentemente, no habrá más respuestas.

Lástima, y sobre todo disponiendo de tanta información en la red y en el entorno. Con lo fácil que sería explicarles que los árboles “tiran” las hojas para “economizar” energía; que las mismas hojas serán alimento para ese árbol, y que el follaje del otoño puede adquirir colores que van desde el rojo al amarillo, pasando por lo negro, púrpura o blanco.

Para quien no quiera caer en los tópicos, ahí van enlaces a webs como:

El profesor de ciencias que nos explica por qué cambian de color y se caen las hojas en el otoño.

El Jardín Botánico de Madrid, con un vídeo sobre los colores del otoño.

-Lugares en los que apreciar los colores del otoño: Ribeira Sacra, Selva de Irati, Hayedo de Montejo, Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, La Rioja, EE.UU. y Canadá.

-Los colores en el otoño del gingo biloba, del roble, del liquidambar, del álamo, del chopo, de las cepas del vino, de los avellanos, de los abedules

Pregunta avanzada: ¿Por qué en otoño caen las hojas de casi todos los árboles de las ciudades y no ocurre lo mismo con las del monte? (supondría un poco de observación, pero merece la pena, no es una pregunta baladí).

Respuesta: Porque en las ciudades, suelen plantar especies arbóreas caducas, para que en los días de invierno, cuando el sol escasea, el follaje no impida que disfrutemos de sus rayos.

Recordemos que nuestro cometido es enseñarlos a pensar, a razonar, a formular hipótesis, a contrastarlas, a buscar información …, no convertirlos en obreros artesanos del lápiz y del punzón.