Nuestra aportación a la educación infantil

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Caramelos violeta

In ActualizArte on 01/11/2019 at 17:56

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De niña me regalaron una cajita de caramelos de violeta de la dulcería madrileña de la plaza de Canalejas. Quedé maravillada con aquellas pequeñas filigranas con la forma y color, sabor y olor de las violetas. Cuando finalmente los acabé, tras mucho dosificarlos  y regalar alguno como si de tesoros se tratase, aun me quedó el recuerdo del aroma en la cajita. Lo rememoro cuando necesito sentirme amparada y gusto conmigo misma. Analizo en este momento si eso tendrá algo que ver en que mi color favorito sea el lila empolvado. Aun hoy, cuando viajo a Madrid tengo una parada obligada en “La violeta”, entrar allí es como una vuelta a lo sencillo, a lo dulce, básico y fundamental: a la infancia. Los regalo con la ilusión de que mis amistades se sientan tan bien como yo al meter uno en la boca.

Por todo esto, cuando hace unos meses Mari Carmen Díez Navarro me adelantó el título de su nuevo libro,  ya deseaba leerlo. Para una devota suya, cualquier título sería motivo de celebración, pero he de reconocer que en este caso aún me hizo más ganas. Quedé intrigada por el motivo del título y mi sorpresa fue a descubrir en la introducción que a ella de niña también le habían regalado una cajita de caramelos de violeta. Leer su relato hace que nos vuelva el dulzor al paladar.

Tras la lectura del magnífico prólogo que le dedica María Emilia López a este, según ellas dos, libro-puntilla, intuyo que debe ser una gran conocedora de la trayectoria de Mari Carmen y de los ambientes de aprendizaje que solo ella sabe crear. Se nota en la mirada certera que le dedica.

Mari Carmen, como poetisa que es, en la puerta de entrada al libro, nos deja un poema que en sí mismo encierra toda la teoría, epistemología y fundamento de la educación infantil: “Aprender abiertamente”, podría ser un himno a la infancia, un credo o una cantiga para tener presente en todos los espacios frecuentados por pequeños. Dejo ahí la idea…

Aprender abiertamente
como aprenden los niños chicos
mirando, chupando, palpando, jugando, coleccionando,
como aprende la memoria a servir de despensa,
como aprende la emoción a hacernos saltar las lagrimas o las sonrisas.
(…)
Aprender abiertamente
que vivir tiene muchos días dentro,
que decir tiene miles de palabras,
que sentir tiene amor y tiene pena,
que querer tiene millones de besos.

Según la autora el libro viene a ser una recopilación de sus escritos en los últimos años en la escuela, organizados en dos partes: “Aprender abiertamente”, algunos de sus ricos y entrañables proyectos de trabajo, y “Una escuela acompañante” donde se centra en los procesos y personas que hacen del hecho educativo algo único e inolvidable. En todos ellos defiende la primacía del devenir cotidiano como hilo conductor de la práctica de aula, activando la curiosidad “que se transforma en trabajo, en relación, en conocimiento y en placer.”

Lo que más nos gusta del libro es su aparente sencillez. Una maestra que relata momentos en su aula que fueron fuente de aprendizaje, de relación y de afectos. Como si se lo estuviese contando a una compañera de trabajo: sin grandilocuencias, ni innecesarias justificaciones didácticas, sin trampa ni catón. No precisa recurrir a la enumeración de objetivos, competencias, contenidos ni criterios, pues tras la lectura cualquier persona de a pie será capaz de percibir todo lo que dentro de la actividad se esconde. Sus “ tejemanejes”, los juegos secretos, lo que el cuerpo tiene repetido, cómo se besa en el Japón, cómo hacen un programa de televisión o el paraguas de papel de una niña, las idas y vidas de pequeños de cinco años contadas con la humildad que solo una grande mujer y maestra es capaz de mostrar.

Pero al tiempo que nos va narrando su vida en las aulas, ella también va desgranando pensamientos y reflexiones propias alrededor de todo lo que tiene que ver con la educación infantil y con la didáctica de esta etapa. Y ahí radica a nuestro entender el gran valor de “Caramelos de violeta”, en su didactismo subliminal hacia quien lo lee. Mari Carmen nunca daría lecciones de nada, pero logra enseñarnos; ella no critica lo que otros hacen, tan sólo convence con su hacer; ella no rechaza lo diferente, pone en valor. Sin embargo con su misma actitud ante la vida y la profesión ya nos está dejando un ejemplo de referencia.

Tengo la seguridad de que muchas maestras cuando nos encontramos en una encrucijada nos preguntamos: ¿Y cómo haría Mari Carmen Díez Navarro? Cuando una docente consigue tal consideración no precisa de ninguno otro reconocimiento. Ella es un faro que nos alumbra el camino a muchas docentes o como ella misma dice, una “acompañante de pensamientos”, con una compañía activa e intencionada, con un ánimo provocador del razonamiento y de la búsqueda, en una acción que tan íntima y respetuosa como “es comer pan con el otro”. 

Admiramos a Mari Carmen Díez Navarro porque dice en voz alta lo que nos inquieta en nuestro fuero interno: pensar para qué ponemos a los niños a trabajar sin ton ni son, por qué no dejamos hueco suficiente para sus palabras, para qué queremos que nos reciten información lejana o irrelevante para ellos, y si nuestros objetivos deben estar condicionados por el currículo o por lo que ellos nos demandan. Como ella, creemos que solo es viable una “escuela que se adecue a los modos de aprender naturales de los niños y niñas como son: mirar, tocar, jugar, repetir, curiosear, contar, preguntar e imaginar.

Tras la lectura de experiencias como “El mate chino”, “El tren de los 100”, “ Pájaros en la cabeza”, “Las cosas bonitas”, “Mirarse el ombligo” o “ Los 1000 escalones de Martina”, llegamos al capítulo 11 en el que nos habla de la metamorfosis que viven los pequeños desde que entran en la escuela llegando un momento en el que “pasan de la magia a la lógica”, preguntan por los temas importantes de la vida; esos que intuyen básicos pero de los que no hablan con claridad: nacer y morir, ganar y perder, penas, sexo, peleas, amigos y enemigos. Es por ello que los compara con mariposas y analiza los cambios que se les notan.

Hasta que “A los 5, pego un brinco”. Dedica dedica el capítulo 12 a la dimensión del brinco (el paso a primaria, lo que supone ser “de los mayores”) y a acompañarlos en el tránsito cara una nueva etapa evolutiva. Se detiene en lo que denomina “lo previo”, lo que debe ser abordado en infantil sin pretender anticipar los contenidos de la siguiente etapa primaria. De este apartado tomamos una idea hermosa que ponen en marcha desde el momento en el que entran en la escuela y que luego le sirve para despedirlos: el librito “ Nosotros”.

Así, enredadas en la lectura, casi sin enterarnos, llegamos a capítulo 17, “ Contagiando pasiones”, en el que a modo de broche, nos habla de la importancia de transmitir a nuestro alumnado aquello que a nosotros nos hace latir el corazón, siendo esa la única manera de que el alumnado aprenda a “manos llenas y apasionadamente”.

No sabemos bien como dar las gracias a Mari Carmen Díez Navarro por todo lo que nos provoca con sus libros y artículos porque al tiempo soy revulsivo y bálsamo, estímulo y calmante, abundancia y austeridad, llenan de ideas y vacían de miedos…, y en los tiempos que corren, hay muy pocas personas que puedan lograr eso. Solo unos pocos privilegiados pueden decir verdades sin herir sensibilidades,  tener parroquia sin hacer apostolado , dejar un legado sin arrogancias. Ella sí porque es una Maestra.

Ruralidad y educación

In InformArte on 31/10/2019 at 21:55

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Días atrás en el monasterio de San Estevo de Ribas de Sil tuvo lugar el Ourense Rural Summit, un foro vinculado a la creación del RIO, el International Observatory of Rural Research en el que más de cien expertos internacionales del medio rural, convocados por la Diputación y la Universidad de Vigo, buscaban ideas para definir cómo deber ser la Europa del futuro, en concreto la Europa rural. Serán objetivos del RIO preparar y desarrollar proyectos colaborativos de investigación, cooperación e innovación relacionados con el medio rural, con la participación de los investigadores e investigadoras de la Universidad de Vigo a fin de dar respuesta a las necesidades sociales más importantes del mundo rural; y organizar y actividades científicas, tales como: congresos, cursos, conferencias, simposios o seminarios, la diferentes niveles y cuyos resultados sean de aplicación para contribuir al desarrollo del rural.

A lo largo de tres jornadas, las personas participantes en el Summit con un enfoque interdisciplinar definieron conjuntamente los retos para la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el rural europeo y codiseñar las líneas estratégicas del RIO. Entre otras actividades tuvo lugar un Open Space, una tecnología social para la activación de la inteligencia colectiva de los expertos reunidos en el OURS. Consiste en la co-creación de la agenda del día a través de temas propuestos por las propias personas participantes en ella y enmarcada bajo una pregunta paraguas: Qué temas, ideas o proyectos son fundamentales explorar en este Summit para contribuir a la creación del International Observatory of Rural Research.

Nosotras fuimos invitadas a participar en los grupos de trabajo para la elaboración de propuestas relacionadas con una red de espacios educativos/formativos rurales, junto con otras personas expertas en iniciativas de educación, entre ellas Antonio Rodríguez Corbal del CDR O Viso en A Limia, Paz Gonçalvez de la escuela bosque Amadahi y EDNA o Xosé Manuel Cid de la U.Vigo. Un debate en positivo viendo el potencial del rural en el ámbito educativo y formativo a lo que se dará continuidad en breve.

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Resultó sumamente interesante y esperanzador ver cómo se fueron construyendo posibilidades fruto de la suma de conocimiento experto de ámbitos de lo más diverso, focalizando todos la atención en el futuro posibilista del rural.

En la clausura del evento, la promotora del OURS, la vicerrectora Maribel Doval explicó que en este encuentro se marcaron para el observatorio seis grandes metas como son: la transición ecológica y justa; la atención integral al envejecimiento; el cambio demográfico y la despoblación; el desarrollo inteligente de los territorios; la calidad y seguridad alimentarias y comunidades igualitarias e inclusivas.

Del encuentro salió la Declaración de San Estevo de Ribas de Sil por una Agenda Rural Europea, en la que los firmantes establecieron seis medidas prioritarias así como la necesidad de la creación de una agenda rural europea que actúe como marco de acción para el diseño de las políticas del medio rural.

Una gran iniciativa a la que le damos nuestra enhorabuena y los mejores deseos.

InnovArte en Colombia

In FormArte on 07/10/2019 at 23:26

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Nunca se sabe donde pueden surgir oportunidades únicas e impagables. En verano 2018 fuimos invitadas a impartir un curso en la 53 Escola d´Estiu de Rosa Sensat; allí entre las personas asistentes conocimos al profesor universitario Carlos Hernando Valencia y a su compañera Ruby Luono con los que conversamos alrededor de la educación infantil. En aquellos días ya nos invitaron a ir a su país, Colombia, lo que se hizo realidad en el pasado mes de septiembre. A pesar de que nos ilusionaba no éramos conscientes de todo lo que iba a suponer ese periplo por las tierras colombianas. No imaginábamos el cariño con el que nos recibieron en los dos congresos internacionales en los que participamos ni la atención que nos dispensarían los ya amigos de Colombia.

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La primera parada fue en Riosucio, una pequeña villa en el llamado “ Eje cafetero”, de donde son oriundos nuestros amigos y con la que muestran su compromiso por la mejora educativa. Aprovechando todos los conferenciantes que asistiríamos al congreso en Manizales organizado por la Universidad de Caldas, decidieron descentralizar la oferta formativa dándole la oportunidad al profesorado de la zona de Riosucio. Nos resulta muy difícil describir cómo se volcó todo el vecindario con el congreso, cómo quisieron que los conociésemos: su cultura, gastronomía, tradiciones e idiosincrasia. Los tres días vividos allí serán inolvidables para nosotras.

El congreso “Emergencias pedagógicas en contextos de diversidad”, fue el más entrañable de los que hemos participado. Debido al aforo limitado (250 plazas) del Teatro en el que tenía lugar, se retransmitía a otra localización en la Casa del Maestro, en la que otras 300 personas seguían el congreso, al tiempo que también lo podía ver toda la comunidad local. En este lugar que sufrió tanto en los tiempos de la guerrilla y de los paramilitares, se está haciendo un gran esfuerzo de cohesión social; la educación de la infancia es uno de sus ejes prioritarios especialmente ahora que se verán en la delicada situación del retorno y reintegración de los desmovilizados tras el acuerdo de paz. Aquí la diversidad es la realidad con la que se topan los maestros en el día a día tanto si trabajan en las escuelas de los “ resguardos indígenas”, como en las veredas o zonas rurales. Por ello aún valoramos más la implicación de los agentes municipales, de la rectora de la Escuela Normal, doña Mirta y del doctor Carlos Valencia. La implicación de la comunidad en el congreso sería el resumen que podríamos hacer de este lugar que ya quedó para siempre en nuestro corazón. La generosa compañía de los doctores Iván Sánchez Fontalvo, Simón Esmeral y Olvic Lucía, que nos aportaron conocimiento sobre la idiosincrasia del lugar, sobre interculturalidad, sobre cultura colombiana y sobre los retos educativos.

Y así entre conocimientos, anécdotas, vivencias y muchas ocasiones para reír, marchamos para Manizales, ciudad con siete universidades, en esos días reconocida por la UNESCO como Ciudad de Aprendizaje, y con una extraña distribución urbanística que parece resbalar por las laderas de las montañas que la rodean, entre ellas el volcán Nevado de Ruíz. Una villa en la que adornan parques y rotondas con esculturas a pájaros locales, un lugar del que Pablo Neruda dijo que “era una fábrica de atardeceres”. Allí tuvo lugar un macrocongreso universitario con localizaciones repartidas por toda la ciudad y actos que llenaron una abarrotada agenda de tres días. Al igual que en Ríosucio, nosotras fuimos las encargadas de la conferencia inaugural así como de posteriores mesas, talleres y paneles de expertos. Destacamos el encuentro mantenido con el Comité cafetero y los responsables de su organización educativa; sus preguntas a la búsqueda de respuestas a los problemas que los acosan, son muy semejantes a las que podemos escuchar en cualquier otro lugar: el riesgo de la alienación, la pérdida de la cultura y lengua de origen, la complejidad de las aulas con grupos internivelares, lograr que los jóvenes no huyan del lugar de referencia, etc.

Es inenarrable el momento en el que se nos acercaban maestras a contarnos que nos reconocían por ser seguidoras de InnovArte, u otras que compartían con nosotras sus inquietudes educativas o las que nos pedían ayuda para resolver algunos de los dilemas con los que tenían que luchar en el día a día de su trabajo. Es inabarcable todo lo que aprendimos en esos días y que ahora poco a poco vamos recordado. A ratos “robados” pudimos conocer maravillosos paisajes, proyectos de jóvenes formados que quieren luchar por lo que les pertenece, cafetais, escuelas, árboles, flores, frutas, dulces, artesanía, gentes… y tomar mucho, mucho café.

El día de nuestro regreso, Carlos Valencia quiso agasajarnos con “ Huellas pedagógicas”, un libro de su madre, la insigne maestra Valencia que también dejó su legado pedagógico en la región de Caldas. Así, aún entendemos más el compromiso de este profesor que pasó por todos los niveles de enseñanza, desempeñó todos los cargos universitarios, fue asesor del gobierno para la reorganización de las Escuelas Normales de Colombia poniendo el conocimiento de su tesis de doctorado al servicio de la mejora de la formación de los docentes de la infancia y niñez. Al tiempo que no deja de ser una gran persona, compañero y amigo de sus amigos. Para nosotros fue algo palpable en Riosucio, Chinchiná y Manizales.

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Decimos a quién nos quiere escuchar que eso que se denomina “realismo mágico” y que nosotras conocíamos a través de la literatura, allí vimos que es una realidad, una forma de vida que mezcla el exotismo, la diversidad de imaginarios y creencias, impregnando todo lo que los ojos alcanzan a ver. En el día que regresábamos, ya en el aeropuerto de Matecaña- Perales, venimos algo que nos remitió a los textos de Gabriel García Márquez: la costumbre de dejar maíz molido a los pájaros escribiendo mensajes o palabras.

Esperamos poder volver algún día, mientras tanto vamos empapándonos de su cultura leyendo algunos de los libros que de allí trajimos.

La toponimia en la escuela

In FormArte on 19/09/2019 at 22:17

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Ames, entre otras muchas cosas, es un ayuntamiento comprometido con la educación y con la lengua gallega, muestra de ello son todas las iniciativas que echa a andar el Servicio de normalización lingüística municipal, entre otras el Estudio Sociolingüístico que inició en el CEIP Agro do Muíño, que ahora hace extensivo a todos los centros y servicios educativos, las actividades alrededor de la figura y obra de Rosalía de Castro o las que se visibilizan en el mes de las Letras implicando al vecindario y escuelas.

Como continuidad al camino abierto con la presentación el pasado mes de mayo del libro “A toponimia de Ames” de Xosé Ramón López Boullón, organizaron unas jornadas para dar a conocer el aprovechamiento didáctico de la toponimia en todos los niveles de enseñanza, abordando contenidos como:

  • Conceptos básicos de toponimia (origen de los nombres de lugar, clasificación, recogida, usos…)
  • Divulgación de la toponimia amesana.
  • Recursos bibliográficos y tecnológicos para trabajar con los nombres de lugar.
  • Aplicaciones didácticas de la toponimia en áreas como conocimiento del medio, historia, TIC, educación física, lengua…
  • Utilidades de la toponimia como herramienta de normalización lingüística.
  • Propuestas para trabajar con la toponimia en educación infantil, primaria, secundaria y bachillerato.

Allí pudimos escuchar a Vicente Feijoo Ares que mostraba procedimientos y recursos digitales para trabajar con los nombres de lugar; a Luz Méndez Fernández quien con el mismo título que el libro infantil del que es autora dio respuesta a “Por que se chama así este sitio?”. Xosé Ramón López Boullón puso en valor ese patrimonio compartido por todos nosotros como es la toponimia amesana. La segunda sesión de las jornadas giró alrededor de experiencias educativas llevadas a cabo en distintas localidades promovidas por docentes de distintos niveles de enseñanza: Xulia Marqués Valea del CPI de Vedra, Valentina Formoso Gosende de las propuestas desenvolvidas en el IES Félix Muriel de Rianxo, Xoan Carlos García Porral del IES Pintor Colmeiro y Ana Isabel Filgueiras Rei de las acciones del ayuntamiento de Noia para los más jóvenes.

Nosotras fuimos invitadas a mostrar lo que se puede hacer desde educación infantil. Con tal motivo presentamos los trabajos realizados por Isabel en el CEIP A Maía en el año 2001, momento en el que instalaron una escultura en una plaza pública de Bertamiráns, homenaje a “Os caroeiros da Maía”, de los que poco se conocía hasta que los pequeños empezaron a “investigar”. También quisimos hablar de la iniciativa desarrollada en la EEI Milladoiro para que niñas y niños supiesen que las nuevas calles de la localidad llevan el nombre de especies arbóreas que también engalanan las aceras. Con esto no pretendíamos nada  más que demostrar que no importa tanto la edad del alumnado sino el gusto por descubrir, difundir y velar por nuestro rico patrimonio cultural.

Como colofón de las jornadas, se constituyeron grupos de trabajo en cada centro para continuar en esta senda que nos llevará a conocer lo nuestro, los nombres de los lugares, la macro y microtoponima, algo que corre el peligro de desaparecer si no se salvaguarda.

Vaya desde aquí nuestro reconocimiento a todos los que compartieron sus iniciativas y muy en especial a Rosa Moreiras Cuñarro la técnico municipal de Normalización lingüística así como a Isabel Vaquero, la concejala que puso el empeño para ponerla en marcha y a Escarlata Pampín que le dio continuidad.

Nueve años de InnovArte

In EmocionArte, ReflexionArte on 30/01/2019 at 08:00
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Robert Smithson, Spiral Jetty, 1970, color film de Edward Cella, 2019

Cada vez que echamos la mirada atrás y recordamos cómo surgió InnovArte Educación Infantil sentimos un poco de vértigo. Nunca habríamos imaginado que aquella decisión que tomamos una tarde del mes de enero de 2010 nos proporcionaría tantas satisfacciones profesionales y, cómo no, también personales. A lo largo de estos años pasaron muchas cosas, trabajamos intensamente por la educación, nos mantuvimos al corriente de lo que sucede en las escuelas infantiles, en la formación, en la Universidad, en la profesión, en las familias y en la sociedad. En este tiempo hubo etapas de publicación intensa en el blog y otras de paro biológico, pero por ahora no pensamos en despedirnos de él. Casi todos los días tenemos ganas de contar, de compartir o de reflexionar sobre lo que vemos, lo que escuchamos o lo que leemos, pero no siempre disponemos de tiempo y de aliento para hacerlo. Algo así sucedió en estos últimos meses, los compromisos adquiridos, la preparación de colaboraciones y el trabajo a pie de obra en las clases, impidieron que nos dedicásemos de lleno a InnovArte. Con todo, no deja de sorprendernos que el número de visitas diarias se mantiene, se ve que es un referente profesional para muchas personas de muy diversos países. Todo un reconocimiento a nuestro trabajo. Mil gracias a lo que estáis con nosotras desde sus inicios y también a los que lo vais descubriendo día a día.
Además de la carga de trabajo, a veces, también nos echa para atrás el desánimo. Sucumbimos a él como cualquiera. Cuando vemos ciertas prácticas de aula, cuando leemos posicionamientos educativos que suponen una involución en todo lo hasta ahora conseguido, cuando vemos lo que se promueve desde algunas instituciones dedicadas a la formación del profesorado de infantil, se nos cae el alma a los pies. Tenemos la sensación de que se perdió mucho de lo que había sido una paulatina conquista. Es bastante desolador, únicamente atribuible a la falta de lectura y de conocimiento. Impera el criterio de quien nunca pisó un aula ni vio un niño delante, de quien no respeta a la infancia ni cree en el meollo de la educación. Discursos de gurús que repiten lugares comunes, imágenes de escuelas de diseño y temáticas absurdas no hacen más que meter malestar en el cuerpo de los que en verdad creemos en la escuela infantil; incluso haciéndonos sentir que estamos en otra dimensión, como fuera de juego. Lo peor de esto es que los que tenemos una base y un bagaje, a pesar de los momentos de bajón, tenemos argumentos suficientes para llevar la contraria pero, ¿qué pasa con el profesorado que se está iniciando o aún en formación? Pueden llegar a pensar que ese es el camino a seguir.
Es por ello que, aunque pasemos temporadas sin ganas de luchar contra el sinsentido, sabemos que tenemos el deber de defender una escuela donde las niñas y los niños sean el centro de toda acción educativa. Para recuperar la ilusión nos dedicamos a leer a los clásicos que eran mucho más avanzados hace unas décadas que lo que vemos ahora mismo. Además del fondo de biblioteca de cada uno y de los referentes que todos mencionamos pero ya olvidamos, aconsejamos echar mano de la magnífica antología y traducción de la Biblioteca de pedagoxía de la editorial Kalandraka, proyecto coordinado por el profesor Antón Costa. ¡Qué nutritivo resulta leer en gallego a María Montessori, Jean Piaget, a Tonucci, o recordar el deber social de los docentes con la Escuela de Barbiana y con Paulo Freire, así como retrotraernos a nuestras motivaciones iniciales con la “Carta a un profesor joven” de Philippe Meirieu. Es una cura detox altamente recomendable.
Recordando cuál es nuestra función (hoy diluida entre chorradas burocráticas que no llevan a ninguna parte), cuál es la función de la escuela y de la educación para la sociedad recuperaremos la entereza de ánimo y seguiremos defendiendo las aulas normales, esas que aún teniendo casi todo en contra (tendencias, presupuestos, consideración u orientación del centro), en un acto de responsabilidad social (heroicidad) lo dan todo día a día para que los niños y niñas sean capaces de razonar, pensar, cuestionar, enjuiciar, argumentar, defender posicionamientos y actuar como ciudadanos de pleno derecho en una sociedad democrática. Lo que no es poca cosa. El resto -robóticas, programas de esto y de lo otro (con siglas que esconden banalidades u obviedades), y “adiestramientos” de habilidades en situaciones ficticias ignorando las posibilidades que brinda la realidad- es lo que hay que erradicar evitando que colonicen el terreno porque nadie opone resistencia o porque es moda.
Dicen que ahora los blogs ya no son tendencia, que vale más una imagen de Instagram que un artículo. Nosotros no lo creemos. No queremos restar importancia a las imágenes ahora bien, si entre ellas y el público no media una explicación, cada uno podrá interpretarlas como quiera. Queremos tener seguidores por el discurso no por la belleza de las instantáneas. Así InnovArte aún se quedará un tiempo por aquí para ReflexionArte o para RebelArte, según convenga más; y cómo no, para ofrecer alternativas o recomendaciones.
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Para finalizar, un año más en el aniversario, ofrecemos fotografías de Spiral Jetty, nuestra imagen de cabecera desde el momento de creación. La intervención de Robert Smithson en el lago Salado de Utah, que sigue ahí cuarenta y nueve años después de su realización, mudando día a día, viéndose afectada por los cambios climáticos, por los visitantes y por el paso del tiempo, pero manteniendo inalterable su estructura y concepción inicial. Nuestra metáfora. Mil gracias a quien se toma la molestia de leernos, de seguirnos y de recomendarnos.

“Os fios da infância”

In FormArte on 04/12/2018 at 23:07

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Hay veces en las que si hacemos una revisión de pequeñas cosas del pasado, mismo parece que eran una preparación de lo que estaba por llegar. La edición de nuestro libro en Brasil es una de ellas. La conexión a través de InnovArte primero con Alejandra Dubovick de la Escuela Fabulinus de Buenos Aires y luego con Tais Romero de Pedagogía Subjetividade en Sao Paulo, fueron decisivas para que esto fuese una realidad. Nunca podremos agradecérselo debidamente, ni a ellas ni a la editorial Phorte por confiar en el criterio de Tais y apostar por la publicación. Después de llevar tres años barajando la posibilidad de impartir un curso en Brasil, en el mes de noviembre se redondeó con la presentación de nuestro libro.

Toda una experiencia para recordar desde la primera toma de contacto con el país. Sentirnos tan respetadas y mimadas es algo inigualable. Fueron días intensos.

Conocer a nuestra anfitriona en Sao Paulo, ponerle cara a alguien con quien llevábamos tiempo hablando, Tais Romero,  con la que esperamos colaborar en muchas ocasiones más. Ella, mujer entusiasta, entregada a la formación del profesorado, con avidez por saber lo que ocurre al otro lado del océano, organiza viajes pedagógicos a las escuelas más destacadas de España, Italia, Portugal y Argentina, al tiempo que divulga las buenas prácticas educativas de su país. Su cariño, tesón y creatividad en la búsqueda de vías no conoce límites. Ya quedará  por siempre vinculada a nosotras además de ser la traductora del libro y encargada de la presentación de esta edición.

Coincidir presentando el libro con las representantes de Fabulinus, allí conocidas por las Alés (Alejandra Dubovick y Alejandra Cipitelli) junto con Pamela. Esta escuela, creada por ellas a su imagen y semejanza es ya un referente en América del Sur y contamos que muy pronto lo sea también en España cuando salgan a la luz sus publicaciones en castellano. La conexión Argentina-Galicia, una vez más, funcionó extraordinariamente, esperamos poder repetir y visitar Fabulinus que se convirtió en nuestro nuevo referente en cuanto a buen hacer profesional.

Contar nuestra experiencia en la Universidad Católica de Sao Paulo.
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Publicar con Phorte Editorial, entrar a formar parte de su catálogo y de su proyecto Phorte Educacional. Nunca sabremos agradecer los detalles y atenciones de Beth, responsable editorial, así como a la dulce Nicole y a nuestras discretas correctoras de estilo que tanto se entusiasmaron con la publicación. Y por supuesto al dueño, Fabio, un visionario, que se deja llevar más por sus intuiciones que por los intereses comerciales, así creó un proyecto que abarca más de diez mil metros cuadrados con cuidada arquitectura, espacios para el relax con jardines verticales y que da empleo a más de doscientas personas a las que se les nota el entusiasmo e implicación total en lo que hacen. El cariño con el que nos acogieron nos llevan a pensar que no pudimos tener más suerte con nuestra editora brasileña. Ojalá se cumpla lo que decía Fabio siendo esta la primera vez de muchas.  

Tomar contacto con las compañeras de Brasil, descubrir que tenemos más en común que  diferencias con ellas; sentir que tenemos un hilo que nos une. Volvimos abrumadas por la acogida y receptividad al discurso InnovArte. La “noche de los autografos” será un hito inolvidable para nosotras.

Tener la posibilidad de conocer el colegio español en Sao Paulo, Miguel de Cervantes, gracias a la mediación del periodista gallego Paco Vila. Un complejo impresionante lado del estadio de Morumbí que pudimos visitar acompañadas de su directora, una extremeña encantadora. Conversar con el profesorado, entre ellos dos gallegos que imparten en infantil, viendo sus proyectos, instalaciones y parque del juegos del que envidiamos la granja, el estanque y el chafarís. Y que “ Fios de la infância” pase a formar parte de su biblioteca.

Poder visitar algunos museos singulares como son la Pinacoteca del Brasil, el MASP o todo el complejo de Ibirapuera con la Bienal de Arte de Sao Paulo (con una sección dedicada al material del kindergarten de Friedrich Fröbel) o el MAM.

Ver, además, las puertas que nos abre nuestra lengua materna, confirmando que dominar el gallego es una riqueza en contra de lo que una minoría crítica. Fue una experiencia inolvidable.

Todo nuestro agradecimiento a Tais Romero quien con su tesón y empeño nos proporcionó este regalo de la vida, además de descubrirnos a autores, lugares y personas maravillosas.

Contamos volver. Es uno de nuestros proyectos de cara el próximo año.

InnovArte en la 53 Escola d´Estiu de Rosa Sensat

In FormArte on 09/07/2018 at 00:12
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Cada uno tiene sus mitos; para nosotras en el terreno profesional uno de ellos es la Escola d´Estiu de Rosa Sensat. Siempre acariciamos la idea de asistir pero por un u otro motivo nunca había sido posible. Así que es fácil imaginar qué nos supuso cuando en el mes de febrero se pusieron en contacto con nosotras para invitarnos a impartir un curso en su 53 edición. Una semana conviviendo, compartiendo e impregnándonos del ambiente de esta insigne institución en la formación del profesorado.
Recogemos aquí un pequeño fragmento de un artículo de Marta Mata en el que explica cómo surge la Escola d´Estiu.
El día 4 de octubre de 1965, comenzaba a funcionar en Barcelona, de una manera y en un lugar insólitos, la Escuela de Maestros Rosa Sensat. Se trataba de una escuela clandestina, que se iniciaba con quince alumnos-maestros sentados alrededor de una mesa de comedor de una casa particular, escuchando las enseñanzas y recibiendo la experiencia de una maestra ‘de las de antes de la guerra’, Angeleta Ferrer Sensat, hija de otra maestra ya fallecida, Rosa Sensat, en cuya memoria se da nombre a la experiencia.
Reconstituiremos aquí la historia, e incluso algo de prehistoria de la escuela, para que el lector pueda situar y comprender el valor de la experiencia.”
En esta escuela los profesores fundadores son maestros con diez años de experiencia y el recuerdo de la buena escuela del tiempo de la República. Los orientadores son ya ancianos maestros separados de la escuela por el franquismo, pero aún capaces de orientar en la recuperación pedagógica. Los alumnos no acuden a estudiar para examinarse y obtener un título académico, sino que estudian sobre su propia práctica y por propia voluntad. El tratamiento de la lengua, de la expresión, de la matemática y del conocimiento del medio se abordan a partir de la propia praxis. Así, a través del boca a boca va ganando adeptos hasta 1972 que es cuando pasa definitivamente de la situación de semiclandestinidad vivida hasta entonces.  Muchos años después, sigue siendo un referente a nivel europeo y latinoamericano.
En estos artículos del Diari de la -Escola d´ Estiu  y de La Vanguardia se puede hacer un recorrido por su devenir de más de cincuenta años.

 

Nosotras expusimos algunas de nuestras experiencias de vida en la escuela infantil. Si bien íbamos con nuestros temores, poco a poco y gracias a la acogida que nos dispensaron las asistentes fuimos sintiéndonos como en casa. El título de nuestra intervención “El latido diario de un aula infantil. Elogio de la cotidianidad”, tenía la justificación que sigue:
En los últimos años se han consolidado una serie de rutinas y tradiciones en la escuela infantil que son el hilo conductor por una senda de “alta velocidad” en la que todo está previsto, programado, intencionadamente ” bienpensado” y puerilmente infantilizado. Métodos para aprender matemáticas, robots, proyectos reprografíados, juegos educativos, aplicaciones informáticas estimuladoras de talentos, emociones de colores, inteligencias múltiples enlatadas, felicidad concentrada y diversidad etiquetada compiten con el resurgimiento de la utopía de las escuelas con apellido metodológico. Por eso, aquí reflexionaremos sobre el término medio: una escuela que vive en la realidad pero intenta transformarla; que maneja múltiples fuentes pero mantiene la serenidad; una escuela cuya prioridad son los niños no los documentos ni los eventos, ni las modas. Una escuela que respira, late, piensa…en lo que ve, en lo que vive y en lo que siente. Una escuela normal que huye de la ficción académica retomando los principios de las escuelas que dejaron huella y de las que están pisando con fuerza.  
Encontrarnos con el cariño de las responsables que nos llaman “las hermanas gallegas”, que “Els fils d´infantil” esté a la venta entre otras publicaciones de Rosa Sensat, y todo lo que esta ciudad nos regaló en estos días, para nosotras no tiene precio.

Mil gracias a quien pensó en nosotras como responsables de un curso en la 53 Escola d´Estiu, este hito quedará grabado en nuestra memoria.

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Caminos V: caminos imborrables para recordar de donde venimos

In EmocionArte on 20/06/2018 at 18:00

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Mimamos mucho los previos al paso de infantil a primaria -un peldaño de la infancia a la niñez-, máxime en nuestro caso que supone un cambio de centro. Al alumnado les produce una mezcla entre el deseo de ser como los “mayores” y la angustia de dejar la escuela infantil, el territorio conocido. Por ello, llegado el mes de junio comenzamos a planificar esa primera visita a la que los acompañaremos. Además de  lo previsto por ambos equipos de orientación, a nosotras nos gusta hacer algo para recordar. Es ya uno de nuestros rituales de fin de ciclo.
Siempre queremos hacer el camino a pie para que le tomen la medida a la distancia que nos separa, así, en esta ocasión, debido al mal tiempo, hubo que retrasarlo hasta el pasado lunes. Se podría hacer en bus, pero creemos que no sería lo mismo. A pesar de que tenemos un tramo que atraviesa todo el polígono industrial, luego hay una senda por el medio del bosque que hace que perdonemos todo lo inhóspito que lo anterior.
Cuando comenzamos a hablar de la visita, apuntaron que les gustaría ver a los hermanos y amigos, que fuesen ellos quienes los recibiesen los anfitriones. Así se le comunicó al centro facilitándole los nombres y los cursos. También comentamos sobre los regalos que llevaríamos y ahí no hubo duda: poemas de las abubillas para el bosque que rodea el centro, un ejemplar del libro “Rechíos poéticos” para la biblioteca, una rosa de los vientos para el patio de juegos (para saber siempre por donde sale el sol), un libro con las preguntas al CEP para quien se las pudiese responder, un cuento para la que será su nueva aula (eligieron uno con mapas), y una carta de la maestra presentándolos ante quien será su nuevo/a tutor/a. Si en la promoción anterior los habíamos agasajado con una presentación especial de cada uno de ellos, en esta créemos que también quedan bien retratados con sus gustos, conocimientos, aficiones e intereses.

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Cuando estábamos haciendo el libro de las preguntas y dudas que teníamos sobre el centro de primaria y sus dinámicas, surgió el temor de que una vez allí no recordasen el camino para volver a la escuela infantil.

 

 

Buscamos soluciones. La más literaria, como Hansel y Gretel o Pulgarcito que iban dejando piedrecitas por el camino fue la que más les convenció. Aunque había algunos que insistían en la idea de ir con un mapa pues según ellos sería la más fiable, una vez propuesto lo de ir dejando guijarros ya no hubo vuelta atrás.
Recordaban también que estos personajes de cuentos habían fallado cuando habían dejado migas de pan, palos o granos de maíz; aún así imaginaron que sus amigos los pájaros les indicarían el camino si les dejábamos comida.
Como se pode suponer aceptamos a pesar de que las cuestiones logísticas nos supusieron algún que otro desvelo: ¿cada cuánto dejaríamos las piedras?, ¿quién las tiraría?, ¿cómo harían para no confundirlas con otras del camino?, ¿cuántas llevaría cada uno?, ¿cómo haríamos para llevar las piedras y el maíz para los pájaros? Todo esto los llevó su tiempo, sin descartar la idea de trabajar con el mapa y con las aplicaciones web que nos permiten hacer el recorrido virtual.
Fueron muchos frentes abiertos que iremos contando por partes.
1º Las piedras. Se compró un saco de 20 kilos de grava blanca gruesa; todas con un calibre similar, sobre las que propusieron escribir palabras bonitas y flechas indicando el sentido al igual que las del camino portugués tan familiar para ellos, pero con la salvedad de que no podían ser amarillas para no despistar a los peregrinos.

 

 

2º ¿Cuántas llevarían? Nos dio pie a un trabajo de estimaciones matemáticas, primero apuntando el número de ellas que podía contener el saco. Luego rectificando al ver las que contenía un kilo y volviendo a rectificar una vez contamos 100 y vimos que aún quedaban muchas dentro. Resultaron ser 550, que daban 22 piedras por niño/la. Se comprobó si podrían con ellas en los bolsillos. Viendo que era factible nos pusimos a prepararlas, sin resolver aun cada cuántos pasos se dejaría una.
3º ¿Quién y cuándo las tirarían? Era importante saber la distancia en pasos para hacer nuestros cálculos por lo que les preguntamos a las familias cuántos pasos estimaban que había. Incluso pedimos prestados podómetros. Nos respondieron que entre 6000-7000 de los niños. Aquí ya se les hacía muy complicado la ellos de modo que acordamos que yo los avisaría de cuando tirarlas, tocándole en cabeza quien correspondiese.

 

 

4º El maíz se llevaba en paquetes todos iguales y del mismo peso que se derramarían en lugares que nos pareciesen hermosos para dejar un puñado de granos. Creían con ilusión e ingenuidad que a la vuelta verían bandadas de pájaros por las orillas.

 

 

Preparados con todo nuestro equipaje de piedras y maíz emprendimos el camino.
Hay que destacar la cuidada acogida que se les hizo en el centro, dirigida por hermanos y amigos mayores que fueron los encargados de mostrarles lo que a ellos más les gustaba gustaba, su futura aula, las instalaciones, les leyeron cuentos en la biblioteca, merendaron y jugaron con ellos en la sombra de los árboles. Fue una hermosa jornada para todos.

 

 

Cuando emprendimos el camino de vuelta dejamos que ellos fuesen delante guiándose por las piedras que habían dejado. Tan sólo nos fallaron nuestros pronósticos sobre los pájaros,  lo que disculparon por el exceso de calor.

 

 

Una vez más, creemos que hicimos un camino para no olvidar de donde venimos y a donde vamos, que en esta ocasión queda más grabado en la memoria que en los mapas. Ahora ya saben que estarán bien en el nuevo centro y conocen el camino para venir a vernos cuando quieran.

Caminos IV: la cartografía textil

In CativArte on 14/06/2018 at 23:18

Llegado este punto, por nuestra parte ya habíamos teñido las tenerlas que serían la base de la cartografía textil, hicimos la representación de las casas del alumnado y demás lugares significativos de nuestra localidad, aportamos un trozo de tela de algo que tuviera un vínculo emocional con cada niño y niña, personalizamos unos cordones de algodón que serían los caminos diarios de la casa a la escuela, ahora sólo quedaba esperar a que nuestra artista textil, Charo Belda compusiera un mapa tapiz con todo eso.
Y he aquí el resultado.

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Hoy llegó un paquete sorpresa; por los datos de identificación ya supimos que era de Belda Products, así que imaginamos de qué se trataba.

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Al abrirlo quedamos admirados. Una auténtica obra de arte y de artesanía en la que no faltan las calles, las casas, los caminos, la EEI y el CEP para el que pronto irán, el Camino Portugués, los parques y montes en los que juegan, incluso se puede ver la catedral de Santiago, tal y como hacían los peregrinos cuando llegaban al Milladoiro (al parecer el topónimo deriva de “humilladero” lugar donde se postraban cuando tras un penoso trayecto por fin veían el lugar al que se dirigían sus pasos, Compostela). No podía faltar la rosa de los vientos, ni la leyenda del mapa con los nombres de todos los niños y con el código de color de su camino.

Al modo de los antiguos mapas está rematado con un cordón blanco y negro.
En la parte trasera las telas teñidas con las flores e hierbas de la localidad.

¡No sabemos qué decir! Estamos agradecidos, asombrados, entusiasmados, representados y felices de esta culminación del trabajo que nos ocupó a lo largo de este curso.

No podíamos imaginar mejor recuerdo de cierre de ciclo que este mapa “Caminos”, precisamente ahora cuando sus pies van a tomar otras sendas. Fueron tres años caminando hacia la escuela infantil que no dejaron huella en el suelo que pisan, pero sí en sus corazones y en los nuestros.

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Mil gracias Charo Belda por este regalo. Siempre estaremos en deuda contigo. Ya formas parte también de nuestra historia de vida en la escuela infantil.

Aquí podéis seguir su relato del proceso y sus fuentes de inspiración.

Camiños no Milladoiro. Participación das nenas e nenos.

Camiños no Milladoiro. La idea

 

Caminos III: el mapa telaraña

In CativArte on 06/06/2018 at 23:13

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Nuestra artista téxtil, Charo Belda, nos encomendó que dibujásemos las casas de cada niño y niña, así como los lugares significativos para el grupo. Hubo que resolver situaciones como qué hacer en el caso de dos niños que viven en la misma casa; acordamos que cada uno tiene derecho a hacer su propia representación, de modo que se repiten sin ningún problema. En nuestro mapa los árboles con las abubillas, la escuela 0-3, la farmacia, Correos, la biblioteca, el Monte de los Pinos, el cercano pazo del Faramello o el circo tienen cabida. No faltan tampoco una rosa de los vientos marcando el Norte, ni el Camino Portugués e incluso los peregrinos que pasan todos los días por delante de la escuela. Es tan naïf como real, tan simbólico como imaginado y sentido. Es el mapa de nuestro Milladoiro.

A continuación pensamos en qué título le pondríamos. Charo para identificarlo lo había llamado Mapa-Metro Milladoiro porque le recordaba las líneas de metro de algunas ciudades. Nosotros pensamos primero en el Mapa de los (tras)pasos, porque metafóricamente quedaban reflejados todos los traspasos: de la casa a la escuela, de la escuela la otros espacios lúdicos o educativos, de la escuela 0-3 a la 3-6 y de esta al CEP. Charo Belda resolvió magistralmente llamándolo Caminos. En efecto, son caminos, en todos los sentidos que se quieran entender.

En cualquiera caso, tras escanear todas las imágenes para poder imprimirlas en tela pensamos qué podríamos hacer con todo el trabajo realizado. Acordamos dejar también un mapa sobre papel para el centro. Esto supuso la ubicación de todos los puntos, el debate sobre si un edificio estaba bien situado o había que cambiarlo en función de otras referencias, etc. Una vez todo colocado en su lugar y adornado con hojas para simular las zonas verdes, bosques o jardines comenzamos a hacer los recorridos de cada uno. Pensamos en marcarlos con un trazador pero nos gustó más la idea de representarlos con hilos de colores.

Así, cada niña o niño iba contando su día a día y los pasos que da por la localidad. Resulta revelador…

La escuela es el punto en el que todos confluyen desde que salen de sus casas, luego quedan patentes gustos, aficiones familiares y necesidades: biblioteca, parque, centro comercial, farmacia, catedral o iglesia… los caminos de las diferentes familias.

Una vez finalizado quisimos darle un nombre. Votaron y acordaron que Mapa telaraña era lo que más encajaba.

Seguiremos contando de los caminos.

Caminos II: el entorno, la base

In CativArte on 05/06/2018 at 23:03

La base de nuestro mapa acordó Charo Belda que sería de tela de algodón teñida con los pigmentos naturales de las plantas del entorno para, de este modo, recoger también los colores y olores de la localidad. Así, tras anunciar su visita, iniciamos los preparativos pidiéndole a los pequeños que recogiese flores y hierbas aromáticas con sus familias. Además le solicitamos un pequeño trozo de tela de algo que tuviera un vínculo afectivo con los niños y niñas: de un vestido, de las cortinas de sus habitaciones, de un babero de cuando eran pequeños… Ya contaremos más adelante lo que se hizo con ellos.

 

El día acordado juntamos todas las plantas en el suelo y aquello era la abundancia: toda la gama de verdes y los colores de la primavera. Hasta hicimos un catálogo con ellas.

Nada más llegar al aula, Charo proyectó en la pantalla lo que había trabajado en ese mapa aún sin nombre y les explicó cómo más tarde lo trasladaría al tapiz. En seguida se puso manos a la obra. Iban a teñir las telas según la técnica japonesa Hapa Zome que consiste en golpear con un martillo sobre las plantas cubiertas con la tela. Charo iba dejando elegir pero también aconsejando sobre las que podían soltar más jugo o dejar más color.

Luego hubo que dejar secar y fijar el color de las telas con calor.

 

Ya veremos cuál es el siguiente paso.

Caminos I: la idea

In CativArte on 05/06/2018 at 16:23

Cada vez que cerramos una promoción queremos hacer algo que sea un recuerdo de los tres años que vivimos con el alumnado. Un resumen, un recuerdo, para ellos, para sus familias y sobre todo para nosotras. Egoístamente decimos sobre todo para nosotras, porque tras vaciarnos a lo largo de tres cursos, después de darlo todo, cuando más orgullosas nos sentimos de lo logrado, en ese momento, se despiden y tenemos que volver a empezar. Según se va acercando la fecha de remate, nos invade una tristeza alegre; estamos felices al ver el crecimiento de las niñas y niños, sabemos que excepto en el físico, en las demás tenemos gran parte, pero es demoledor pensar en volver a comenzar con otro grupo. Afortunadamente el verano actúa como un bálsamo y en septiembre comenzaremos con ilusión, aunque a ratos tengamos el síndrome del nido vacío.

Para entonces comenzaremos a escribir otra nueva historia, pero ahora aún tenemos que cerrar bien la labor que tenemos entre manos.

Así le dábamos vueltas a la cabeza. La metáfora visual “Las llaves están en infantil” de la promoción anterior se nos antojaba insuperable y también irrepetible, porque en esta no tendría sentido; las llaves, en esta ocasión, no fueron parte de nuestro juego cotidiano. Como siempre, la suerte llamó a nuestra puerta.

Allá por el mes de enero, se puso en contacto con nosotras una colega a la que llevábamos tiempo sin ver aunque sabíamos de sus derivas profesionales, vitales y artísticas. Hablamos de Charo Belda, maestra adelantada su tiempo, asesora inolvidable del CFR de la Coruña, ahora artista textil de la que podéis saber más en su web. Ella, seguidora de Innovarte, sabía de nuestras experiencias de trabajo con los mapas y puso generosamente su conocimiento, creatividad y talento al servicio de nuestros pequeños. Tras varias conversaciones y muchas risas, acordamos hacer una de sus cartografías textiles como cierre de ciclo con el grupo.

El entusiasmo y profesionalidad de Charo son dignas de destacar. Estableció un plan de acción. Comenzó a enviarnos proyectos, modelos, otros mapas -propios o ajenos que desconocíamos-, materiales o necesidades. Trazó un cronograma en el que detallaba a la perfección nuestras responsabilidades y plazos así como las suyas. Concretó cuál sería la obra resultante y qué llevarían de ella los pequeños como recuerdo.

Acordamos hacer un mapa del Milladoiro con los caminos que recorrieron a lo largo de estos tres años para venir a diario a la escuela, sabiendo que muy pronto sus pasos se encaminarán en otro sentido hacia el centro de primaria. En el mapa estarán representadas sus viviendas, las calles, los lugares significativos para ellos, y cómo no, la EEI Milladoiro y el CEP de Ventín, centro receptor. Se hará sobre un tejido teñido por ellos mismos con hierbas comunes en la localidad.

Expusimos al alumnado lo que queríamos hacer y de inmediato se vincularon con el proyecto, ya que los mapas forman parte de nuestras dinámicas así que hacer uno ex profeso para ellos será la culminación de todo lo aprendido.

En próximas entradas del blog, iremos relatando al detalle todo el proceso. Ahora tan sólo se trataba de apuntar la idea y todas las derivas que surgieron.

De la mancha a la figura

In CativArte on 01/06/2018 at 23:19

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Siempre hablamos de nuestras experiencias elásticas que sabemos cómo surgen pero nunca hasta dónde pueden llegar ni cuando finalizan. Esas son las que nos dan grandes sorpresas. Pues esta es una de ellas.

Allá por el mes de febrero descubrimos el libro “Tinta de luz” de los hermanos Pepe y Berta Caccamo, que dio pie a la visita del escritor, tal y como recogimos en la entrada “Con ppkkmo”. También hablamos ya de las mezclas de colores que hicimos intentando emular las singulares ilustraciones de Berta Caccamo.

“cores frías e quentes,
mornas, tépedas, ardentes,
duribrandas, brandiduras.
branquiloiro, roxipardo,
grismarelo, negriazul,
rosvermello e verdourado.
Cores altas, branquilongas,
verdifracas, griscontentas,
negribaixas, roxivellas,
rosanchas e pardolentas.”

Y de cómo fuimos dándole nombre y luego la “matrícula” gracias a las explicaciones de la madre de un niño, especialista en artes gráficas que trajo la carta Pantone y nos ayudó a buscar el código de identificación de cada una de nuestras creaciones.

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Pero allí habían quedado colgados los lienzos a la espera de que los mandáramos para la casa de los pequeños. Cada vez que pasábamos por delante de ellos parecía que nos pedían algo más. Eran bonitos colores, un hermoso conjunto, pero aún podían dar más juego. Hasta que decidimos darle una segunda vuelta. Hacer un proceso al revés: primero el color y luego el dibujo al contrario de lo que se hace habitualmente.

Cada uno recogió su lienzo y nos dedicamos a mirarlo detenidamente buscando lo que podía esconderse en la mancha. Escasez de recursos para no alterarla nada más que el necesario: dejar que los rotuladores ayudasen a aflorar lo que permanecía oculto.

He aquí el resultado: mariposas, ondas en el agua, soles, peces, rostros, lunas, los anillos anuales de un árbol, diamantes, planetas, gatos, orugas o naranjas.

Rechíos poéticos II: la abubilla

In ContArte, EncienciArte on 16/05/2018 at 00:18

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Buscando poesías sobre pájaros para el “Tendal de los poemas”, no tuvimos la suerte de encontrar una de nuestro pájaro preferido, la abubilla. Tenemos la certeza de haber leído alguna, pero ahora no la encontramos, lo que nos dejó barruntando por un tiempo. Hasta que encontramos la solución a nuestro problema: la encargaríamos.

Así, con tal determinación, le escribimos a Antonio García Teijeiro, Helena Villar Janeiro, Dores Tembrás y Rosalía Morlán. Nuestra sorpresa fue cuando ya de inmediato comenzamos a recibir las respuestas aceptando el encargo.

Según fueron llegando, quedábamos asombrados con su hermosura. Se nota la maestría y el cariño con el que fueron hechas pensando en los chiquillos. Cada uno de ellos a su manera recoge las características principales de la abubilla y su singular cuanto.

No sabemos bien cómo agradecer la atención que tuvieron estos grandes de la literatura gallega actual; una muestra más de que su creatividad y lírica va íntimamente ligada con su buen hacer, ser y estar en el mundo, así como su compromiso con la educación. Mil gracias.

Somos unos afortunados pero sería un acto de egoísmo no compartirlas con todo el mundo, así surge la segunda fase de los “Rechíos poéticos”: colgaremos las poesías de los árboles de los parques, aceras, jardines y montes del Milladoiro.

Una madre de un alumno experta en artes gráficas, para explicarnos el proceso de impresión nos hizo los carteles con la imagen de una abubilla, incluso con su descomposición en los cuatro colores. Junto a ellas, por la otra cara pondremos los poemas de escritos por los pequeños.

Pero nuestros niños y niñas aún querían más, les gustaría ver a los pájaros revoloteando alrededor de  las poesías, por lo que me preguntaron si sería posible hacerles unos comederos con grano. Aceptamos la idea con la condición de que fueran ecológicos y artesanales, de modo que encontramos un modelo hecho con la corteza de media naranja.

Más tarde hubo que llenarlos de granos de muchas variedades para que fuesen del gusto de todo tipo de pájaros. Así, cada uno preparó su combinación de maíz entero, troceado o con alpiste, con la condición de que cada preparado no podía superar los 50 g. que era lo que habíamos calculado cabía en las cáscaras deshidratadas.

Ahora, en grupo, colgamos unos carteles por los alrededores de la escuela y luego, cada niña y niño, lleva uno para poner en el árbol que prefiera siempre que esté visible a los paseantes. Se acompañarán todas de los comederos para los pájaros.

En estos días, más de setenta carteles con poemas de la abubilla llenan las calles del Milladoiro colgados por los niños y sus familias. Ya empiezan a llegarnos imágenes.

Un intento más de que las iniciativas escolares traspasen el reducido ámbito de las cuatro paredes del edificio enriqueciendo a la comunidad con las aportaciones de los niños y niñas.

Una vez más, sacamos la poesía a la calle y con ella vuelven los pájaros y sus cantos.

Rechíos poéticos

In ContArte, Sin categoría on 14/05/2018 at 22:30

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Un año más el Departamento de Normalización Lingüística del ayuntamiento de Ames nos invitó a participar en las actividades alrededor de las Letras Gallegas, en este caso repitiendo el Tendal de los poemas del pasado curso que tantos éxitos obtuvo por poner la poesía al alcance de todos los viandantes de Bertamiráns y O Milladoiro.

Pero en esta ocasión quisimos darle una vuelta y si en la edición anterior se centraban en la naturaleza, ríos y caminos, en la presente lo vinculamos con los proyectos de re-naturalización de las escuelas, así el tema fueron los pájaros. Los habíamos despedido en otoño, los habíamos esperado por la Candelaria, habíamos prestado atención al primer canto del cuco (ahí por el 25 de abril), le habíamos echado granos para traerlos a nuestro jardín, aprendimos sus nombres y a distinguir su canto, así que era normal que ahora les brindásemos un homenaje poético titulado “Rechíos poéticos” (rechíos=cantos de los pájaros).

En la poética gallega abundan textos protagonizados por las aves más comunes en el entorno: mirlos, golondrinas, cuervos, gorriones, petirrojos, palomas…, así fuimos escogiendo cincuenta poesías de todas las épocas que una vez escritas sobre lona adornarían los paseos y caminos de nuestros pueblos. Recuperar el conocimiento de las aves, poner la poesía en la calle y alegrar la vida del vecindario eran nuestros objetivos.

En Bertamiráns del CEIP A Maía.

En el Milladoiro de la EEI Milladoiro.

Permanecerán expuestos hasta finales del mes de junio.

 

Anatomía da lingua

In ActualizArte on 12/05/2018 at 21:26

Anatomía-da-lingua-Lingua-de-amar-lingua-de-amor

¿Es posible un poemario sobre la lengua?

Es, y además puede ser hermoso, entretenido, variado, reivindicativo, incitador, provocador y juguetón.

En los previos al día grande de las Letras Gallegas, no se nos ocurre recomendación más idónea que Anatomía da lingua de Antón Cortizas, con las ilustraciones simbióticas de Leandro Lamas, editado por la AS-PG.

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A ti, lingua miña
idioma do meu cerne,
silabario do meu mundo inacabado,
ausente en tantas bocas,
presente en cada alento
dos ecos navegantes do meu nome.

Para corroborar lo que estamos diciendo, quisimos seleccionar algún fragmento sugerente, lo que nos resultó una ardua tarea porque tendríamos que reproducirlo íntegramente. Es un libro para tener cerca y echar mano de él con cualquier motivo, ya que encontraremos suficientes razones para decir que el gallego es una lengua de amar, una lengua de amor y una lengua de futuro.

Tamaño
é tan grande esta miña
pequena e humilde lingua
que nunca chegarei
a pronunciala enteira.
Xénese
(…)
Entón, dende as fervenzas da tenrura
cada murmio foi calidoscopio
na noite incandescente dos cronómetros
e a verba foi medrando
e non deixou xamais de ser semente.
Oficios da lingua
(…)
Se a lingua miña fose tecedeira
urdiría un tear de diccionarios
como eguas ao galope, libertarias,
de frases de perífrase de verbas,
domésticas e místicas metáforas
rimando co marfil das madrugadas.
    se a lingua miña fose tecedeira…
Palabras inventadas
(…)
Palabras inventadas
necesito cantar,
para que aniñen libres
os sons de nomear toda a beleza.
Tipoloxía da lingua
A lingua que se saiba, pode ser:
lingua viva ou lingua morta,
nativa, cativa, oficial, real, popular,
lingua sabia, lingua pobre, lingua vulgar,
auxiliar, exiliada, inventada, artificial,
de orde, ordinaria,
lingua franca, oficial, cooficial, oficiosa,
(…)
Lingua de subsistir, de murmurar,
lingua de burlar, de bicar, lingua de amor,
lingua coñecida, lingua ignota,
lingua, en fin, de amar e de soñar
que a miña alma vive monolingüe
e políglota é a miña boca.

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Con ppkkmo

In CativArte, ContArte on 30/04/2018 at 21:59

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Desde que leímos en clase “O ganapán das palabras”, teníamos ganas de conocer a Pepe Caccamo, el escritor que hace versos inversos, le da la vuelta las palabras o que las lee a través del espejo, pero luego llegó a nuestras manos “Tinta de luz y entonces ya no esperamos más. Lo llamamos, le contamos lo que nos gustaba de su obra y él, generosamente, aceptó dándonos todo tipo de facilidades.

No sabíamos bien cómo recibirlo, pero su tinta de luz ya nos iba brindando oportunidades de juego con los colores. Esas ilustraciones de su hermana, la pintora Berta Caccamo, plasmando

“cores frías e quentes,
mornas, tépedas, ardentes,
duribrandas, brandiduras.
branquiloiro, roxipardo,
grismarelo, negriazul,
rosvermello e verdourado.
Cores altas, branquilongas,
verdifracas, griscontentas,
negribaixas, roxivellas,
rosanchas e pardolentas.”

dieron pie a que nosotros también creáramos nuestros colores, siguiendo fórmulas únicas, a los que dieron nombres como “rosa diamante”, “rojo piruleta” o “gris vaquero”.

 

 

Más tarde, gracias a la visita de una madre, también les pudimos poner “matrícula” porque, como especialista en artes gráficas, nos mostró las cartas Pantone y nos ayudó a identificar la denominación estándar de esas nuestras creaciones.

 

 

 

 

Entretanto, nosotros seguíamos disfrutando con “Tinta de luz”, así supimos de las liñas paralelas que corren namoradas, do triángulo tángulo farángulo, do cadrado carbado carbón, das acompasadas liñas onduladas o de las bravas liñas quebradas…, y también quisimos pintar o vento e a sombra do aire na herba.

 

 

Las buscamos por todas partes.

Hasta que llegó Pepe Caccamo a la escuela y puso todo patas arriba. Nada de lo previamente pensado, nada de lo previsto salió adelante. Él traía su propio plan, que por supuesto superaba con creces todo lo que esperábamos de él.

 

 

Como artista, creador, malabarista de las palabras, conocedor de los pequeños y de las escuelas infantiles supo lo que había que hacer para engancharlos en su hilo y llevarlos prendidos de la música de sus palabras hasta la hora de marchar.

Leyó “Tinta de luz”, hizo juegos de palabras con bayetas de cocina, nos dejó la idea de atrapar la tinta de luz y guardarla en tarros de cristal para luego escribir con ella, con la promesa de venir de nuevo a cuando lo llamáramos.

 

 

Nos obsequió con alguno de sus libros, nos los dedicó con textos escritos en espejo…, nos dejó a todos agotados con su energía, entusiasmo, creatividad y cariño.

 

 

Recordaremos esta visita. Fue un momento inolvidable en nuestra vida escolar.

Mil gracias Pepe Caccamo, te esperaremos leyendo “Sopa de estrelas” -con unos poemas que fueron escritos a petición de Bea, su maestra, para las niñas y niños de la EEI do Ribeiro, situada en el satélite San Adrián de Cobres del planeta Vilaboa do Morrazo-, también ilustrados por su hermana Berta Cáccamo.

 

El aire del pan

In EncienciArte on 26/04/2018 at 21:50

Una niña nos trajo  una receta de pan, por lo que decidimos hacerlo en clase. Todos habían comentado que les gustaría hacer dos panes, uno para comérselo y otro para llevar a casa. De modo que hicimos cálculos sobre lo que pesa un bollo y concluimos que necesitaríamos alrededor de 200 g. para cada uno de los 25 niños y niñas de clase. Afortunadamente el personal de cocina del centro nos permite hornear algunas elaboraciones, pero no las usar las instalaciones por motivos de sanidad, así que previamente preparamos una masa de seis kilos en casa, ya que nos parecía inviable en clase por el volumen y por el tiempo necesario. Lo que sí reprodujimos fue la receta de nuestra compañera pesando todos los ingredientes, así como la masa resultante tras ser amasada por todos y hecha la prueba de que estaba en su punto cuando al presionarla con un dedo recupera su forma.

La rodeamos con una cinta métrica para ver si surtía efecto la levadura (que tanto desagrado le había producido su olor). Preparamos una tabla de control en la que íbamos anotando los cambios en cuanto a peso y medida. Y esto fue lo que los desconcertó, porque a cada poco la masa crecía y sin embargo no variaba de peso. Pronto descubrimos a qué se debía, ya que mientras esta preparación leudaba, echamos mano de la que habíamos preparado con anterioridad; al cortarla para dividirla entre todos descubrimos que estaba llena de hoyuelos, como burbujas de aire. Ahí estaba la solución al misterio del crecimiento sin incremento de peso: estaba llena de aire.

Ahora cada uno tenía que repartir su porción de aproximadamente 200 g. de masa en dos bollos. Fue revelador ver como algunos dejaban el más grande para casa y el más pequeño para ellos, o al revés. El trabajo fue autónomo, cumpliendo sólo la condición de que tenían que anotar el peso de los dos panes.

Tras el horneado, la llegada del carro con las bandejas precedido por el aroma a pan recién hecho fue motivo de alborozo.

Y ahora llegaba el momento de comprobar si cocidos pesaban lo mismo.

Habían disminuido de peso. En este caso, la explicación la dimos nosotras: el agua de la masa se había evaporado.

La degustación del pan, copiar la receta para repetir en casa y adjuntarla en el mismo paquete que el bollo para tomar en familia, dio el cierre a una sesión intensa de trabajo manipulativo y matemático, de disfrute de las cosas sencillas de la vida: olores, sabores, un trabajo en grupo y la satisfacción de saber hacer. El aire del pan, nos sentó bien en todos los sentidos.

Mango/manga, mangifera/mangueira

In EncienciArte on 22/03/2018 at 08:36

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En el mes de enero un niño trajo un mango para compartir con los compañeros. Algunos lo habían probado antes y otros no, lo que no dejó de sorprenderlos fue que en gallego su nombre es femenino y en castellano masculino, manga/mango, así como su homonimia, pues las mismas palabras tienen significados bien diferentes.
Como no podía ser de otro modo, decidimos probarlo, no sin antes pesarlo, tocarlo, olerlo…Tras la cata buscamos semejanzas en su sabor; apuntaban al melocotón o al melón, incluso al olor de los pinos.

Tanto gustó, incluso a los reacios a probar, que propusieron plantar el hueso para así tener un árbol de mangos. Como nunca lo habíamos hecho, decidimos buscar información en la red y encontramos un vídeo muy interesante en el que nos decía el modo y los tiempos. Tuvimos que verlo varias veces antes de ponernos manos a la obra, no sin antes anotar en un almanaque todos los pasos y plazos a seguir. Según eso, en el mes de marzo, allá por la llegada de la primavera, justo en el día del árbol, tendríamos una mangifera para plantar.

Abrir el hueso, extraer la semilla, envolverla en papel húmedo, dejarla tapada, trasladarla la una maceta aún cubierta, destapar y regar a menudo, fueron las anotaciones, tan sólo quedaba esperar que se cumplieran los diferentes pasos.

Y así fue. Con una exactitud que nos alborozaba, se iban cumpliendo.

Causó tal sensación verla brotar que todos quisieron repetirlo en sus casas para así ir llevando un proceso paralelo al de la escuela.
Las responsabilidades de los encargados, los hitos marcados en el calendario, los crecimientos, las mediciones y las comparaciones entre las dos semillas que habíamos plantado, nos llevaron a un extraordinario trabajo matemático, que aún continúa. Sin contar que a la vista del éxito, los cultivos se extendieron a pistachos, almendras, aguacates, bellotas, castañas, mandarinas y limones. Toda semilla que caía en sus manos, nos llevaba a buscar información en la red y planificación de sus fases.
Tal y como habíamos calculado, el día 21 de marzo, tras la llegada de la primavera, en el día del árbol, nuestras mangiferas lucen hermosas.

Ahora nos cuesta hacerles entender que no tendremos frutos hasta dentro de unos años. Entre tanto vamos distrayéndonos con las degustaciones de otros mangos que llegan al aula.
Plantar para el futuro. Desear. Aprender a esperar. Comprender el ciclo de la naturaleza. Poco más se le puede pedir a un mango.

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“Mango tree”, Ted Hebbler

 

Ames con Rosalía

In Sin categoría on 23/02/2018 at 18:58

cartaz acto rosalia

En Ames é xa unha tradición consolidada celebrar o día do nacemento de Rosalía de Castro con toda a veciñanza xa que, a máis de ser unha figura senlleira en Galicia, a poetisa pasou uns anos da súa infancia nunha aldea do concello, no lugar do Castro en Ortoño, onde andando no tempo se fundou o Seminario de Estudos Galegos, así a visita a O Castro figura na Ruta Rosaliana. E isto é algo que moita xente descoñece, mesmo na propia localidade emporiso este ano quíxose que a celebración dera a coñecer ese dato, máxime cando estamos a falar dun concello no que se asentan moitas familias procedentes de fóra.

Así, co lema “Rosalía tamén vive aquí” todos os escolares de Ames exporán nos portais das súas vivendas un cartel no que se fai referencia ao paso da poetisa por Ames xunto con un poema escolmado polo alumnado de cada un