Nuestra aportación a la educación infantil

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El bien-estar/estar-bien un derecho de la infancia

In ReflexionArte on 19/11/2016 at 12:54
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Chema Madoz

Con motivo de la conmemoración del Día Universal del Niño, las redes sociales y medios de comunicación se llenarán de denuncias de situaciones de vulneración de sus derechos, de ausencia flagrante en la atención a sus necesidades más básicas, de manifiestos, de declaraciones, de citas, de exposiciones, de gestos, de cuentos, de cortometrajes y de otras muchas acciones necesarias pero no suficientes. De cualquier modo, en muchos casos no pasa de ahí. Pasó el día y pasó la romería.

Nosotras, hoy, queremos fijar la mirada en el día a día, en la cotidianeidad, en lo que tenemos cerca, enlo que vemos (o en lo que no queremos ver) en las escuelas: la carencia de bienestar de muchos niños y niñas, entendiendo el bienestar como estar-bien o bien-estar, lo que sería el resumen y finalidad última de todos los derechos.

Llevar muchos años en la enseñanza y tener ya bastantes años nos permiten una mirada comparativa de la calidad de vida de los niños. Calidad, esa palabra tan polisémica y de naturaleza tan multifactorial que en los últimos tiempos se asocia a la existencia de condiciones en muchos casos irrelevantes. Calidad de vida y bienestar en nuestro contexto hace referencia al cumplimiento de unas características sobre el estilo de parentalidad que establecen los padres/madres con los hijos; al establecimiento de unas normas ajustadas a la edad de los chiquillos; a la atención que se le dispensa para la cobertura de sus necesidades de higiene, alimentación, descanso, movimiento, sanitarias, educativas, relacionales, afectivas, emocionales y de apego positivo; y cómo no, a la existencia de unos referentes adultos que sean modelos de habla, de actitud, de valores, de ser y de estar en la vida. Pues es aquí donde nos encontramos el problema: en nuestro mundo, en nuestra sociedad (no en otras distantes o desconocidas), hay cada vez más niños y niñas que carecen de lo anteriormente expuesto. Y a esto no se le está prestando la debida atención; no queremos decir que pase desapercibido pero, como hay otras cuestiones más urgentes, pasa a formar parte de la normalidad, acostumbramos a decir que es contextual.

Los docentes tenemos indicios de sobra para detectar todas esas situaciones: la falta de aseo o de sueño, la ingesta con voracidad, el comportamiento de los pequeños, las expresiones, las anécdotas o episodios familiares que nos cuentan, la falta de hábitos adecuados a los distintos momentos, etc; lo que podemos complementar con la imagen que nos causan los progenitores y con las escenas en las que los vemos juntos (cuando se despiden, cuando los recogen o cuando los recibimos en tutoría). No hace falta ser muy sagaces para conformarse una idea bastante aproximada de su estilo y condiciones de vida así como de la forma en la que educan y se relacionan.

Se comenta en la escuela, nos lamentamos de la mala suerte de algunos pequeños, reprobamos a algunos padres pero poco más hacemos. La razón es siempre la misma, pensamos que nuestra opinión está sometida a nuestra subjetividad y que es demasiado drástica la adopción de medidas ya protocolizadas por los servicios sociales. Nadie quiere meterse en conflictos con los progenitores y argumentan que para llegar a la denuncia por maltrato deben existir riesgos de mayor gravedad. Solemos decir que no pretenden hacerle mal intencionadamente a los hijos, tan sólo que no saben ser padres/madres.

Pueden valernos todas esas justificaciones, ahora bien, hace falta recordar que nuestro principal objetivo es el bienestar del niño o niña, independientemente de que seamos capaces de comprender las adversas circunstancias de sus padres.

La negligencia en el trato a los niños está tipificada como una forma de maltrato infantil, así como el abandono educacional, siendo mucho más frecuentes de lo que pensamos, es suficiente con ver algunas de sus formas:

-Negligencia física cuando no se les provee de alimentación adecuada, vestido y condiciones de salubridad en el hogar, de supervisión adecuada para evitar riesgos físicos o accidentes por descuido, o cuando dejarlos sin comida es una amenaza o castigo.

-Negligencia educativa, tanto por no llevarlos con regularidad y normalidad de horarios a la escuela, como por el tiempo que se le permite a los niños la exposición a las pantallas.

-Negligencia psicológica y emocional, cuando a los pequeños se les ignora, si les deja sólos o en soledad, cuando las amenazas y los abusos verbales forman parte de su cotidianeidad.

-Negligencia médica, cuando los cuidados sanitarios son inapropiados a la edad y condiciones de salud de los niños o cuando no se siguen los procedimientos e instrucciones recomendadas por los médicos

Desafortunadamente, seguro que muchos de nosotros a estas alturas ya tenemos un niño o niña en mente y qué podemos hacer desde la escuela.

No es una inferencia ni una intromisión velar por el bienestar de los niños. Escuchar y hablar con los padres, aconsejarlos, hacerles ver que percibimos esas anomalías en la atención de sus hijos, incluso facilitarles los contactos con organismos e instituciones que pueden ayudarlos al tiempo que, advertirlos que, de persistir esas situaciones de riesgo, antepondremos el bienestar del niño o niña sobre todas las demás cosas.

Insistimos una vez más en que en la escuela hay que educar en los derechos, pero también cumplir con nuestra responsabilidad de garantizar el acceso de todos los niños a esos derechos. No es una cuestión de valentía sino de compromiso profesional.

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Chema Madoz

Niñas princesas

In FamiliarizArte, InformArte on 03/11/2014 at 23:58

En la reunión final del curso pasado y en la de inicio del presente, dediqué un espacio de tiempo a reflexionar con las familias sobre un hecho que estaba/está llamando profundamente mi atención y que me llena de preocupación: la proliferación de las “niñas princesas”; denomino de este modo la moda de que las pequeñas lleven las uñas pintadas, collares, pulseras, diademas–corona, ropa interior y exterior que se asemeja a la de las adultas, etc. Habrá quien piense que no es más que una moda temporal o un gusto normal por lo llamativo, sin más importancia que la “coquetería” de las niñas o de la intención de emular a las chicas mayores. Yo, sin animo alarmista ni timorato, no lo veo así, me parece un anuncio y un síntoma de la pérdida de los derechos de la mujer; una de las consecuencias más palpables de la imposición de modelos femeninos no respetuosos por parte de la publicidad, de los medios y de la sociedad de consumo; las no visibles ya se verán.

Hay quien piensa que soy una exagerada. No lo creo. Sea por deseo de las niñas o por gusto de las madres, se están transmitiendo unos mensajes que ellas adoptan como normales desde bien crías. Maquillajes, peinados, zapatos de tacón, desfiles de moda o combinar accesorios nunca fueron preocupaciones de las niñas de infantil, ahora sí. Y esto no es normal, aunque lo hagan las hijas de las famosas de la prensa rosa.

En la clase ya suscita problemas. Llega una pequeña de esa guisa y, de inmediato, todas las demás, enloquecen por tener lo mismo, máxime cuando dicen que es de “chicas mayores”. A continuación se establece un juego perverso entre las pequeñas en el que excluyen a las que no tienen cosas bonitas (brillos y adornos), y cómo no a sus compañeros niños, porque ya diferencian lo que es “cosas de chicas y cosas de chicos”. Estamos a hablando de crías de 4 y 5 años. Qué quieren que les diga; que no me parece algo admisible en una escuela en la que tratamos de educar en igualdad, y que me llena de tristeza que unas series infantiles y unos modelo femeninos no adecuados echen por tierra lo que hace años fue una conquista. Y aun más triste es que haya quien no preste atención a este peligro o que lo tome como “cosas de crías”.

En mi aula, explicadas a las familias esas vertientes de lo que para muchos no es más que un entretenimiento lógico, normal y natural de las niñas, “de por sí más coquetas” que los niños, coincidieron conmigo en que era algo que deberíamos evitar. No las hubo, pero podría haber reticencias, llegado ese punto, así lo expuse en una reunión de equipo, serían los centros los que tendrían que adoptar algún tipo de medidas, pero, ahí la cosa es complicada porque, hasta dónde llegan las normas escolares y hasta dónde los derechos de las familias. Mejor será lograrlo desde la comprensión, argumentando y haciéndolos reflexionar sobre las consecuencias futuras de algo -inicialmente- tan banal.

Los medios de comunicación también empiezan a hacerse eco de esta moda, así lo resumen en este vídeo, titulado “Ocio sexista que no ayuda a fomentar la igualdad”. Sería bueno que tomaran nota y dieran ejemplo, porque, ciertamente, no sabemos dónde está o para dónde mira el comité de supervisión de contenidos infantiles, ya que la vulneración de los derechos de la infancia es flagrante y continuo en las emisiones de los distintos canales televisivos, dentro y fuera de la franja horaria infantil.

http://www.rtve.es/drmn/embed/video/2844474

Compromiso en la escuela con la pobreza infantil

In RebelArte on 09/09/2014 at 09:00

Rara es la escuela en la que a lo largo del curso no se hace alguna actividad con la que se pretende sensibilizar al alumnado con otras realidades más desfavorecidas que la suya (de fuera). Todas ellas muy loables. Ahora bien, hoy queremos reflexionar sobre cómo se compromete la escuela con la pobreza del alumnado que tiene escolarizado (de dentro).
Antes ilustrábamos la pobreza con fotografías de niños/as desconocidos de lugares remotos; ahora, la pobreza tiene cara conocida, la tenemos a nuestro lado, entre nuestro alumnado. Y nos preguntamos qué medidas se adoptaron al respeto. Ahora es el momento en el que se muestra con claridad el compromiso de la escuela pública con las situaciones deprimidas de muchas familias: con las peticiones de material y con la organización de eventos/salidas para todo el curso.
1º Material escolar. De siempre, cuando estudiábamos la carrera y las oposiciones fuimos “preparadas” para trabajar con recursos mínimos, sabíamos sacar beneficio del material del entorno, del reciclaje o reutilización, de lo alternativo …, y sin embargo ahora parece que precisamos lo más sofisticado, lo más específico para cada caso y ocasión. En eso las proveedoras comerciales saben darnos por el palo, no hay nada en lo que no piensen para “solucionarnos la vida” y que nos ofrecen bien empaquetado, organizado y clasificado para las distintas situaciones, convirtiendo en necesario lo prescindible. Así nosotras no tenemos más que comprarlo o pedírselo a los padres. Si a alguien se le pasa por la cabeza la crisis, siempre habrá quien le diga que pueden solicitarlo a las ayudas de los ayuntamientos o a Cáritas. (¿??) ¿En verdad necesitamos todo eso? ¿No podríamos sustituirlo por otra cosa? ¿Es preciso que todo cuanto hagamos con el alumnado parezca salido de una tienda de regalos o de un bazar? ¿Qué creemos le estamos proporcionando a nuestro alumnado con esas actuaciones: educación estética/artística, educación para el consumo responsable, compromiso con las desigualdades sociales, …? ¿Qué puede justificar tanto despilfarro?
2º Eventos/salidas. No es la primera vez que hablamos en este blog sobre disfraces, festivales y salidas, siempre preguntándonos si no hay otro tipo de alternativas. ¿Es preciso organizar exóticas salidas didácticas con el alumnado de infantil (y de otros niveles) que supongan altos costes de autobuses y entradas? ¿No deberíamos sacar provecho de lo que tenemos gratuitamente en el entorno? Ya no estamos apelando únicamente a cuestiones económicas, sino de sentido común.
No parece lógico que la escuela y los/as docentes procedamos de esa manera. Somos los primeros en detectar cuando la situación económica de una familia no es óptima: la ropa, las meriendas, los pagos del comedor escolar y otros muchos detalles del día a día son para nosotros indicadores de eso que pueden tratar de ocultar para que el niño/a no sea diferente de los otros o incluso por vergüenza. Pero nosotros, que somos gente lista, lo sabemos de inmediato. Hay muchos tipos de pobreza que, sin llegar a ser severa, le suponen a las familias grandes sacrificios, a pesar de que aparentemente se esfuercen para que el niño/a tenga una mochila como la de los demás.
De vez en cuando, los titulares de los medios de comunicación nos recuerdan que en España 2.306.000 niños/as, el 27% de la población infantil, vive bajo los umbrales de la pobreza, el segundo país de la UE (Informe UNICEF 2014). Desde diversas instituciones, se insta a las administraciones a adoptar políticas públicas para reducir la pobreza de la infancia (ayudas a las familias, subvenciones, etc.). Todos deseamos que desde arriba se haga algo para paliar esto (protestas, comunicados, manifiestos …), pero, desde abajo, qué hacemos; nos estamos mostrando nosotros más comprometidos con la pobreza que los que no adoptan medidas sociales; o procedemos como algunos “filántropos y mecenas” que primero esquilman y luego crean fundaciones sociales para lavar los beneficios y de paso un poco la conciencia.
En estos días no hacemos más que escuchar las quejas de las compañeras por la inversión que deben hacer en el equipamiento escolar de sus hijos/as, y ¿qué creemos le sucede a los que ni siquiera tienen un sueldo como nosotros?
Cuando vamos a emprender un viaje, siempre pensamos en un montón de cosas que nos podrían hacer falta, luego, por motivo del peso del equipaje y por comodidad, vamos descartando y cribando, quedándonos sólo con prendas versátiles, multiusos, de fácil combinación y mantenimiento. Pues aquí y ahora, a la hora de elaborar las listas de material para el alumnado, es necesario aplicar el mismo criterio.

Equipos docentes, equipos directivos y consejos escolares, por ello. A las familias no les queda más remedio, bancos de libros, cooperativas de padres/madres para la compra de material, mercadillos solidarios de materiales escolares proliferan por todas partes, y nosotros, ¿qué estamos haciendo para contribuir a paliar la crisis y la pobreza infantil?

Detección del maltrato infantil

In InformArte on 28/04/2014 at 07:50

A raíz de los post publicados en días pasados relacionados con el maltrato a la infancia, recibimos algunas consultas sobre dónde, cómo y a quién acudir en el caso de que se detecten situaciones de riesgo.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales y Bienestar, anunció el pasado día 25 un paquete de medidas de protección a los menores, que vienen a complementar el II Plan estratégico  nacional de infancia y adolescencia 2013-2016, y el Protocolo de intervención ante el maltrato infantil, a los que se puede acceder desde la web del Observatorio de la Infancia.

En Galicia contamos con el Plan estratégico gallego de la infancia y de la adolescencia, que tiene entre sus objetivos principales la sensibilización ciudadana en el conocimiento y respeto de los Derechos de la infancia, así como la actuación en el caso de su vulneración.

En el portal web de Benestar está recogida la Guía de recursos del sistema de protección de menores, así como:

–          El teléfono 116111, línea de ayuda a la infancia, donde atienden 24 h al día cualquier llamada que pueda hacer una víctima o denunciante de maltrato infantil.

–          El Protocolo de actuación en abusos sexuales a menores.

–          La Guía para la detección de maltrato infantil.

–          Hojas de notificación de riesgo y maltrato infantil desde el ámbito educativo.

–       Así como los teléfonos y contactos de los lugares donde se puede hacer notificación de riesgo y maltrato: Servicios Sociales de los ayuntamientos, Departamentos territoriales o en la propia Consellería de Traballo e Benestar.

En todos estos documentos y enlaces, se explicita el compromiso de todas aquellas personas que intervenimos directamente con los menores para la detección y notificación de maltrato infantil, recordándonos siempre que hay muchos más casos que permanecen ocultos que los que se detectan y que los/las docentes debemos ayudar a sacarlos a la luz.

El patrimonio de los niños y niñas: su infancia

In FormArte on 27/01/2014 at 09:03

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El pasado sábado participamos en las jornadas organizadas por la Fundación Barrié en Vigo. Para nosotras fue una ocasión de tomar contacto con todas y todos aquellos conocidos que nos siguen a diario en la red. Nos llena de orgullo y nos supone una responsabilidad que toda esa gente nos diga que Innovarte es para ellos un referente. Ciertamente fue una inyección de ánimo para seguir tirando. Vaya por delante nuestro agradecimiento a EducaBarrié por brindarnos estas ocasiones.

Como dijimos en otra entrada anterior, estas jornadas alrededor del patrimonio y la infancia están estructuradas en tres fases: una primera celebrada en la Coruña el pasado mes de noviembre abordó la arquitectura y el paisaje, ahora en Vigo el patrimonio etnográfico, y la tercera parte versará sobre la relación de los pequeños con el patrimonio inmaterial.

Cuando nos invitaron lo dudamos un poco, entre otras razones porque nosotras no solemos participar en este tipo de actividades formativas, ya que, todo cuanto tenemos que decir y que contar ya está recogido en InnovArte, y por otra parte, en un primer momento, pensamos que nosotras no teníamos ninguna experiencia didáctica destacable en esa línea.

Accedimos porque entendemos que InnovArte es un discurso sobre el verdadero patrimonio de los niños y de las niñas, su infancia, y, en los últimos tiempos, este patrimonio está siendo expoliado, privando a los pequeños de disfrutar de una infancia plena y feliz tal y como cabe esperar que sea este período vital único, irrecuperable e insustituible.

Así, en el estilo de InnovArte, hicimos un alegato a favor de la restitución de la infancia a los niños y niñas, analizando todos los puntos que se están dando en la sociedad actual y que hacen que las criaturas tengan cada vez una infancia más semejante a la vida adulta, llena de preocupaciones, de prisa, de presión y de angustia.

Defendimos que, al igual que se considera de gran importancia que los niños/as descubran, conozcan, disfruten y velen por el patrimonio natural, arquitectónico o etnográfico, del mismo modo, la sociedad valore la importancia de la infancia, no como un previo a la vida adulta, sino como una etapa con entidad y características propias con un papel determinante en el posterior devenir de las personas. Tal y como se viva la infancia, se vivirá la vida adulta, y lo que se está viendo no parece muy prometedor.

Al igual que vino haciendo a lo largo de estos cuatro años, InnovArte defendió como derecho fundamental de los niños el poder vivir una infancia feliz. El activismo feroz que invade la vida de los pequeños, las falacias de la conciliación, la sobreculturización de la infancia, la primacía de lo cognitivo sobre lo relacional, la anticipación de temas no propios en el pensamiento de los niños, la segmentación y presión curricular, la programación educativa de cada uno de los minutos de su vida, la falta de serenidad y de libertad, fueron algunas de las cuestiones que dejamos encima de la mesa para su reflexión por parte de las personas asistentes, que junto con otras que nos sugirieron, seguirán constituyendo la razón de ser de nuestro discurso.

Aunque en breve EducaBarrié publicará todos los materiales de las distintas intervenciones, dejamos aquí un enlace al resumen y presentación de InnovArte.

Propósito de inicio de año: aulas unidades de felicidad

In InformArte on 09/01/2014 at 15:33

En estos días de calma y de sosegadas conversaciones hablábamos con un amigo docente ya retirado que, con la distancia precisa, criticaba todas esas evaluaciones internacionales que nos están tiranizando y menospreciando. Nos decía que más allá de metodologías, tecnologías y estilos docentes, lo que realmente mejoraba los resultados era entender las aulas como unidades de felicidad. En el momento actual en el que tanto desarraigo hay, tantas situaciones descarnadas, tanto dolor y tanta infelicidad, el verdadero estímulo para educar era lograr estados de felicidad para los niños en la escuela.

No pudimos más que concordar con él, máxime en el nivel educativo en el que nosotras trabajamos. Si logramos convertir nuestras aulas en espacios de tranquilidad, seguridad, acogida, entendimiento y serenidad, luego, sólo así, podremos llegar al sentimiento y al pensamiento de los niños y de las niñas.

Incluso puede parecer banal, pero no lo es tanto, y hace falta reflexionar con detenimiento sobre lo que marca los ritmos escolares: el tiempo de los niños o el tiempo de la escuela. Sabemos que pecamos de reiterativas con esta manía nuestra, pero tal vez sea preciso decirlo una y mil veces: vamos a una velocidad, realizamos unas tareas y abordamos unos contenidos que no son propios de la edad ni de los intereses de los pequeños. No sabemos bien cuál es la epidemia que entró en las aulas de infantil, pero lo que sí sabemos es que no estamos haciendo felices a los niños. Actividades, lenguas, tecnologías, idiomas, deportes, aficiones y otras disciplinas puede que sean demasiado para seres tan pequeños que tan sólo quieren jugar, hablar, moverse y relacionarse.

Como propósito de comienzo de año trataremos de tener presente la reflexión de nuestro amigo, las aulas como átomos, moléculas y células de felicidad para que este modelo pueda trasladarse y reproducirse en otros contextos familiares y sociales en los que escasea ese estado.

¿Qué Derechos de la infancia?

In RebelArte on 20/11/2013 at 18:16

Nikolai Bogdanov

Hace años, ya muchos, en días como hoy, habría hablado con mi alumnado sobre los derechos de los niños y niñas, seguramente les mostraría fotografías o imágenes en las que se apreciase con claridad la vulneración flagrante de alguno de ellos. Con el paso del tiempo fui convenciéndome de la casi nula incidencia de estos tratamientos educativos efemerizantes y viscerales, así como fui entendiendo que era algo para trabajar todos los días y todas las horas de nuestra intervención escolar.

Con todo, cada vez que entro en Facebook, en Twitter, leo los periódicos o veo la prensa escrita no puedo dejar de renegar contra esas campañas que se hacen para hoy y se olvidan mañana. Declaraciones institucionales, homenajes, datos espantosos, festivales benéficos …, paliativos que no llegan al origen del problema, y por supuesto no ponen los medios para atajarlo.

Como decía al inicio, hoy no tuve valor para hablarle a mi alumnado de esos temas, ni de mostrarle situaciones peores que las de ellos. Se me sacaron las ganas. Por la mañana me llegó uno con fiebre y llorando, pero no podía quedar en cama porque a su madre, en su precario trabajo –economía sumergida- no le permiten ausentarse. Vi la dos niñas que por culpa de un virus gastrointestinal que está afectando al centro, no controlaron e hicieron sus necesidades encima; llamadas las madres/padres contestaron lo mismo: no podían venir a cambiarlas hasta finalizar la jornada laboral, allá por las cinco de la tarde. Otra niña disimuló la falta de merienda, diciendo que se había olvidado de ella, algo que le ocurre con mucha frecuencia. Echamos en falta a otros dos, pero pronto caímos en la cuenta de que hoy era día de mercadillo, de modo que tendrían que acompañar a sus padres, ya que estos no podrían estar a la salida del cole para recogerlos. Otro vino llorando y pasó el día muy triste porque sabía que hoy marchaba su padre a trabajar en otra comunidad –a la que tuvo que trasladarse por no encontrar empleo aquí- por lo cual pasaría una larga temporada sin verlo. El deber profesional de confidencialidad me impide contar otros dos o tres casos que bien podrían salir en esos programas televisivos que buscan la lágrima fácil. Y el resto del alumnado de la clase permanece confinado en el centro –bien atendidos, eso sí- desde las 7:30 de la mañana incluso las 20 o 21:00, sin ver a sus progenitores, sin tener un tiempo de sosiego y sin disponer de un espacio propio. De allí, irán para sus casas, que muchos comparten, habitación a habitación con otras familias. Ah, no quiero olvidarme, de que, tras el final de las clases, algunas compañeras estaban asesorando a padres y madres de cómo solicitar ayuda al ayuntamiento o a Cáritas.

Bien, pues esto fue el panorama del Día de la Infancia, semejante al de todos los demás días, y cada vez peor.

Hoy creí que lo mejor que podía hacer por estos niños, por la infancia y por sus derechos era propiciarles un espacio de serenidad, de calidez, de afectividad y de comprensión. Por lo menos que miren hacia escuela pensando que es un lugar donde se les respeta.

Y aún hay quien piensa que es en países subdesarrollados y lejanos donde no se le reconocen los derechos a los niños y niñas.

Lo que haces ahora por tu hijo/a es para toda la vida

In FamiliarizArte on 19/11/2012 at 08:00

Este podría ser el título del vídeo que os dejamos a continuación y que tras su visionado no precisa de más explicación. Un vídeo hermoso sobre la importancia del acompañamiento,  del cariño y del papel de los padres y madres en la infancia de sus hijos, momento en el que aprenden a aprender el mundo.

En un día en el que se habla de los Derechos de la Infancia queremos destacar este vídeo dirigido a las familias en el que se les dice que lo que hacen en esta etapa por sus hijos y hijas lo hacen para toda la vida.

Se enmarca dentro del Proyecto PIM (Primera Infancia Mejor) de la UNESCO, fue elaborado por el Governo del Río Grande del Sul (Brasil), y desde aquí se pueden ver otras iniciativas llevadas a cabo en zonas desfavorecidas en las que los niños están privadas de alguno de sus derechos fundamentales.

Día del sueño

In InformArte on 14/03/2012 at 08:09

No somos mucho de reseñar todas las conmemoraciones que hay a lo largo del año, pero vamos a hacer una excepción porque la fecha bien merece una reflexión.
Hoy se celebra el Día del Sueño con la finalidad de concienciar a la población sobre la necesidad de dormir, la importancia del descanso y sobre los trastornos que su falta produce. Un 25% de los niños y niñas sufre problemas de sueño y sus consecuencias se evidencian tanto en su desarrollo como en su carácter. Detrás de niños irritables, de niños “hiperactivados” y de niños con falta de atención, lo que hay es una carencia de horas de sueño.
Ya lo hemos dicho en más de una ocasión, a nosotras no nos cuadran los horarios de los niños, es imposible que descansen el tiempo necesario en estas edaditaes (10-12 horas), cumpliendo los prolongados e intensos horarios “laborales” que tienen; si a esto se le añaden las horas que estiman los expertos que pasan delante de la televisión u ordenador, sólo caben dos explicaciones razonables: o simultanean tareas o no duermen lo suficiente.
Una de las cosas que más llamó nuestra atención cuando visitamos las escuelas de Reggio Emilia, fue la rutina diaria de descanso tras la comida. Allí, empleando el espacio que tenían para actividades de psicomotricidad, tan sólo sacaban una pequeña almohada y una mantita y se acostaban en el suelo, oscurecían la sala, ponían música relajante y proyectaban una imagen agradable. Nada que no se pueda hacer en nuestros centros; nada costoso, aunque, una mejor alternativa que la de ver una película después del tiempo del comedor.
No creemos que sea muy difícil de implantar en nuestros centros, tan sólo precisa de la voluntad del Consejo Escolar y del ANPA. Un descanso reparador, para luego continuar con la dura jornada de extraescolares que aun tienen por delante. No consideramos que sea pedir demasiado para criaturas de entre 2 y 6 años. Perderán de hacer algunas cosas, pero los beneficios que se obtienen para su salud física y mental, lo compensan.

Amor y educación

In EmocionArte on 16/02/2011 at 21:00

Con este sugerente título abre Silvia Palou el monográfico que Aula de Infantil nº 59 dedica a los debates que tuvieron lugar en las X Jornadas de Innovación Educativa en Educación Infantil, organizadas por el ICE de la UAB.

Comienza haciendo una alusión a la afirmación de Maturana “Somos animales mamíferos que dependemos del amor”, y a partir de ahí va desgranando cómo la educación en general, y en los primeros años de vida en especial, no puede darse sin este concepto tan difícil de definir, pero imprescindible para nuestra supervivencia. Apunta que para lo cual necesitamos:

-Confiar en la fuerza de la vida a partir del amor.

-Recuperar un tiempo humanamente posible para la evolución; tiempo para jugar con el mundo, con uno mismo y con los demás, sin esperar un rendimiento, un objetivo o un resultado previsto.

-Hacer del espacio de la escuela un lugar habitable donde poder desarrollar todas las capacidades y necesidades de relación, de curiosidad y creatividad.

-Propiciar una atmósfera que posibilite una mirada del mundo compleja en la que sintamos que todos estamos conectados y en la que que respiramos el mismo aire.

-Estar en la escuela con una presencia humana y profesional que nos permita ir encontrando nuestro sitio.

El siguiente artículo de la revista, “Educar con amor”, recoge el diálogo mantenido por Carmen Díez Navarro y Vicenc Arnaiz, entre otros, alrededor de cómo conciliar lo biológico y lo emocional.

Informe Infancia en España 2010-2011

In InformArte on 18/11/2010 at 18:03

En estos días la prensa se hacía eco del último informe de UNICEF sobre la situación de la infancia en España. Pese a que en casi todos los medios tan sólo se referían al punto más llamativo de este informe – “la pobreza amenaza a uno de cada cuatro niños -hay otros muchos aspectos que hay que conocer de “La infancia en España 2010-2011“.

Comienza con una fotografía de la infancia en España, uno de los países con una tasa más alta de pobreza, siendo ésta, una tendencia en ascenso. A continuación apunta los avances y los desafíos pendientes con respeto a los derechos de la infancia; entre ellos la dotación de recursos específicos, la falta de coherencia en la aplicación de planes y normativas, la carencia de protagonismo de la infancia en la agenda política y social -sólo quedan bonitos en los discursos y en las fotos. Al mismo tiempo, analiza lo que significa pobreza en España, un país desarrollado; el primer impacto de la crisis económica, y de cómo afecta más a las familias monoparentales y numerosas. Termina con unas conclusiones y recomendaciones, así como con un sistema de indicadores del bienestar infantil.

Se dice en el informe: “Ser pobre en España no es pasar hambre, pero sí tener más posibilidades de estar desnutrido. Tampoco es no tener acceso a la educación y a la sanidad, pero sí tener más dificultades para afrontar esos gastos.”

En algunos centros educativos ya se está haciendo notar más que en otros. En algunos, somos conscientes y conocedoras de la precariedad económica de muchas familias, y de los esfuerzos que éstas hacen para que sus hijos no se diferencien de los demás. También nos percatamos de la falta de articulación de los sistemas de asistencia social, de la incoherencia de ciertas líneas de ayudas y subvenciones que acaban favoreciendo a quien no lo precisa tanto, etc, etc. ¿Y qué hacemos en los centros?, lo que podemos, en muchos casos más de lo que está en nuestro cometido, pero no se puede esperar que actuemos como servicios asistenciales, nosotros no podemos suplir los fallos de otros.

Children full of life

In EmocionArte on 18/11/2010 at 18:02

En el Día de la Infancia, un vídeo para las personas adultas. Se trata de un documental “Children full of life”, del 2004, producido por la cadena nipona NHK, que ha recibido diversos premios en festivales internacionales como en el de Banff o en el de Nueva York. Versa sobre el trabajo a lo largo de un año del profesor Toshiro Kanamori, en una escuela pública de Japón, en la que no sólo prepara a su alumnado para el siguiente nivel educativo, sino, también, los prepara para la vida, educando sus sentimientos y sus emociones, enseñándolos a ser felices con las cosas importantes de la vida. En el primer día de escuela le dice a sus niños/as: “El objetivo de este año es ser felices. No tenemos más que una vida y es importante aprovecharla para ser felices.” Así de claro y así de explícito. Y trata de llevarlo a cabo. Cada día, tres niños/as escriben y le hablan a sus compañeros sobre sus sentimientos, los sentimientos hacia los otros y sobre hechos de sus vidas.

Se puede descargar en cinco partes, y encontramos un resumen con subtítulos en catalán. Son 45 minutos que merece la pena pasar ante la pantalla.

Esta sí es una responsabilidade de la escuela, muchas veces olvidada entre el aluvión de contenidos educativos de los currículos académicos. Más  necesaria que nunca.

Historia y derechos de la infancia

In ActualizArte on 18/11/2010 at 18:01

En la web de la Asociación Profesional de Pedagogos/las y Psicopedagogos/las de Galicia, puede accederse a varias publicaciones; entre ellas encontramos “Historia de los derechos de la infancia” de José Manuel Suárez Sandomingo, presidente de APEGA.
La transformación de las realidades de muchas niñas y niños es un reto aun pendiente que debemos afrontar la ciudadanía en general, y los docentes en particular; por ello, tener conocimiento de la infancia con una perspectiva histórica, nos permite conocer situaciones de exclusión que a día de hoy no fueron superadas.

Analiza la infancia desde el tiempo de los romanos, pasando por la Edad Media, hasta el siglo XVIII, cuando gracias a la influencia de Rousseau, aparece una nueva concepción en la que las criaturas dejan de ser adultos en miniatura para tener una identidad propia. En el capítulo II habla de la evolución internacional de los derechos de los más jóvenes, hasta que cuaja definitivamente con la Declaración Universal de los Derechos del Niño en 1959, y con la Convención Internacional de los Derechos del Niño en 1989. Finalmente, da un repaso a la situación de los derechos de la infancia en la legislación española y gallega -hasta 1999, fecha de la publicación- y apunta los problemas de las criaturas en el final del milenio -que siguen siendo los mismos en la actualidad-, salud, maltrato, desatención …, en las últimas páginas, recoge en una tabla, los hitos sobre el reconocimiento de los derechos de los niños y de las niñas.

Un interesante trabajo, de absoluta vigencia, tras más de una década de su publicación.

Cortos sobre los derechos de la infancia

In InformArte on 18/11/2010 at 18:00

En 1998 UNICEF pensó en cómo divulgar los derechos de la infancia de forma creativa y divertida, para lo lo cual les pidió a creadores y directores de todo el mundo que hicieran cortos de animación de 30´sobre alguno de los derechos de la Convención. Más de 70 estudios de 32 países han participado, y fueron emitidos en las televisiones de todo el mundo. Puede accederse desde la página de UNICEF multimedia.