Nuestra aportación a la educación infantil

Camelias con nombre

In AlfabetizArte, EncienciArte on 31/03/2014 at 07:33

Desde hace algunas semanas, raro es el día en el que nos obsequian con una camelia, la flor más emblemática de Galicia con presencia en casi todas las casas, jardines y paseos.  Ver la Ruta de la camelia en Turgalicia

Inicialmente las acogíamos con gran alegría, le decíamos que era una camelia y la poníamos en agua. De un tiempo a esta parte, nos dedicamos a mirarlas con más detalle, especialmente porque nuestro alumnado observó que siempre le decíamos que era una camelia aunque entre sí fueran totalmente diferentes. Así acordamos ir nombrándolas; nosotros le pondríamos el nombre, ya que, los verdaderos según la variedad, no nos eran muy fáciles de recordar.

Hasta que hoy las juntamos todas. Una lección de diversidad: hay rasgos comunes entre ellas pero cada una también tiene elementos diferenciadores que las hacen únicas, singulares y hermosas. El color, la forma, número y disposición  de los pétalos, la visibilidad de los pistilos… Así se percataron de  que no tienen aroma (las variedades con las que trabajamos), pero que ni falta le  hace.

Como siempre hay nombres más o menos creativos, pero nosotros seguimos poniéndole nombre a la naturaleza.

Gracias a Sandra del CEIP El Coto que desarrolló un magnífico proyecto sobre las camelias, supimos de poemas, de música y de representaciones pictóricas.

Camelias con nome

Ahora nuestro alumnado está entusiasmado con la idea de representar plásticamente las camelias, algo nada fácil, para lo que tomaremos como referencia el “Proyecto camelia” del pintor vigués Alex Vázquez.

Finalizamos con una audición del poema de García Lorca, “Madrigal a la ciudad de Santiago“, traducido al gallego, musicado por Ismael Serrano y Luar na lubre.

Llueve en Santiago
Mi dulce amor
Camelia blanca del aire
Brilla entenebrecida al sol (…)

¿Dónde están los poemas liberados?

In AlfabetizArte on 28/03/2014 at 08:36

 

Solta de poemas en Bertamiráns

Transcurrida una semana tras la liberación de los poemas, cada día seguimos recibiendo mensajes y fotografías de sus particulares periplos y de los actuales posicionamientos en:  semáforos, árboles, toboganes, en las murallas de Lugo, en la nieve de Manzaneda, en el cine, en la piscina… Esperamos que les dieran mucha alegría a quienes los encontraron.

A nuestro alumnado le gusta que le mostremos los mensajes que nos van enviando, incluso para felicitarnos por la iniciativa. Hay que decir que, de partida les costó, pues preferían llevarlos para su casa y no perderles de vista.

Para convencerlos de la necesidad de liberar poemas encerrados, recurrimos a dos poemas del original libro  “Versos del libro tonto“, de Beatriz Giménez de Ory, ilustrado por Paloma Valdivia, publicado por Factoría K de Libros, tras ser elegido ganador del III Premio Internacional de Poesía Ciudad de Orihuela (tierra natal del poeta Miguel Hernández). Así comienza este libro:

Tengo cincuenta ojos,
digo… cincuenta hijos,
digo… cincuenta ¡hojas!,

Soy de timón y lima,
digo… de toma y muela,
digo… ¡de tomo y lomo!

Soy libre, digo… Libra, digo… ¡libro!
Soy un libro, sí, sí.

Pero llevo cerrado tanto tiempo…
que así me he vuelto tanto,
me he vuelto tinta,
me he vuelto… ¡tonto!

“Acrósticos, palabras y letras bailarinas que toman el papel, poemas traviesos que no tienen un pelo de tontos en contra de lo que indica el título. Es un conjunto de 25 composiciones estructuradas en un principio, en un final y, entre ellos, tres partes dedicadas la “los versos que huyeron” por los aires, por el mar y por la tierra. Los primeros fueron tragados por un gallo- veleta ; los segundos los encontró la sirena Flora; y los últimos recogidos por un escarabajo pelotero.

Pulsando sobre la imagen se accede a un avance del libro.

Los libros cerrados se vuelven tontos, y los versos encerrados parece que están muertos.

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