
Ayer asistimos a una conferencia de Francesco Tonucci en la Ciudad de la Cultura de Galicia. No recordamos el título porque esto es irrelevante, al igual que tampoco recordamos el de otras muchas que le escuchamos. Tonucci es una de esas personas que tiene tal capacidad de comunicación y de convocatoria que a nadie le importa que el substrato del discurso se mantenga a lo largo de los años, aunque de cada vez lo titule de forma diferente. Puede que ese sea uno de sus puntos fuertes, que junto con la mirada que tiene de niño hacen de él un referente mundial. Así, cientos de docentes llegados de todas partes –a pesar de que el lunes impartió en Pontevedra- nos acercamos al Gaiás a las siete de la tarde. Esto hay que decirlo para que lo sepan aquellos que le recriminan al profesorado que sólo acude a la formación cuando precisa los puntos para el sexenio; pues esto confirma que no es cierto: por esta actividad no se podía percibir bolsa de desplazamiento ni certificación.
Nos habló de que la escuela actual sigue siendo una escuela de “completamiento”, al igual que lo fue en el pasado cuando sólo era accesible para una élite, con la diferencia de que a día de hoy se dedica a completar algo que no existe, en consecuencia, es como poner las bases en el vacío. Por medio de sus conocidas viñetas -que firma como Frato- nos fue mostrando muchas de las incoherencias y anacronismos de la escuela actual y de los maestros/as.
En una atmósfera casi reverencial escuchamos fascinados la voz serena y pausada de Tonucci que nos hablaba de la escuela ideal, haciéndonos soñar con maestros sensibles al sentir de los niños. Allí, en aquel edificio tan moderno era como si estuviésemos dentro de una burbuja irreal, con un diseño constructivo sofisticado, con la temperatura idónea, con luz clara, todo acorde, en la que nada desentona, haciendo de aquello una experiencia grata bajo condiciones controladas. Sin embargo, si mirábamos a través de las cristaleras podíamos ver un paisaje no domesticado, hermoso pero abrupto. Los cortes de las excavaciones, peñascos destrozados por la maquinaria que dejaron una brecha sin cicatrizar donde surgían desde las plantas más resistentes y autóctonas como pueden ser los tojos o los brezos, así como otras ajenas que tratan de hacerse un hueco en medio de ellas o en las agrietas de las piedras. Así visto desde nuestra comodidad de dentro, incluso parecía que esta diversidad del exterior –ahora con su esplendor primaveral- le confería una belleza que complementaba la asepticidad de laboratorio del interior. Era un hermoso contraste. Era bonito verlo desde dentro y versar sobre ello. En esa imagen bucólica y amable tan sólo “estorbaba” un viento terco que soplaba con fuerza, -en un momento hasta la voz de Tonucci se vio superada por su sonido, lo que provocó la sonrisa de los asistentes. No paró de llover y de ventar en toda la tarde, tan sólo podíamos olvidarnos del temporal si no mirábamos para fuera, a pesar de que obstinadamente éste se hacía notar. En ese ambiente cálido discurrió la intervención. Lo malo fue cuando tuvimos que marchar y vimos que fuera todo seguía igual o peor; también puede ser que ahora se notaba más, máxime después de estar tan a gusto con nuestras ensoñaciones necesarias pero también traicioneras.
Para nosotras, la visita al Gaiás siempre suponen la dolorosa constatación de la gran distancia entre lo idealmente proyectado y lo realmente ejecutado. Y ayer no fue diferente.


Gracias a la profesora de la USC Lina Iglesias Forneiro supimos de la existencia de unas escuelas infantiles en Colombia que siguen el modelo de Reggio Emilia, los 


Casi al mismo tiempo nos llegan dos noticias relacionadas con la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) en Galicia que nos alegran; no son otras que el 
Hoy, tras la finalización del período de adaptación, comenzamos las clases con horario normal, que, por otro lado, consideramos excesivo para criaturas que, algunas de ellas, aun no han cumplido los tres años.
Mucho tenemos que contar del percibido en estos días de inicio de curso, de los claustros rutinarios y de las motivaciones particulares de cada quien que llevan a la toma de decisiones a veces desatinadas y/o interesadas; de la acogida de los nuevos grupos y de sus familias; de las primeras impresiones; del período de adaptación; de la organización del curso; de la adjudicación de coordinaciones varias; de las “rarezas” de las maestras de infantil; de las reivindicaciones laborales y del compromiso docente; así como de muchos otros aspectos de la vida interna de los centros y de cómo son percibidos en el exterior. Como siempre lo haremos sin dejarnos llevar por un falso corporativismo, o por el contrario, sectarismo; lo haremos con la intención de poner ciertas cuestiones encima de la mesa y analizarlas con una mirada objetiva. Ya habrá ocasión.
No somos mucho de reseñar todas las conmemoraciones que hay a lo largo del año, pero vamos a hacer una excepción porque la fecha bien merece una reflexión.
Para todas las personas amantes de la literatura infantil, en este mes hay tres citas obligadas: el 



Ayer fue el Día Internacional de la Concienciación del Ruido, un día de muchos gestos simbólicos alrededor de un problema para la salud al que no se le presta la debida atención en los centros educativos, a pesar de que los estudios realizados muestran que una exposición continuada a elevados niveles de ruido puede incidir de manera significativa en la atención y discriminación auditiva, así como en determinados aprendizajes, especialmente en la lectura.
En contraposición a las afirmaciones de Schank -en la entrevista recogida en la anterior entrada-, y en la que termina diciendo “Tenemos que enseñar lo que importa hoy en día. Dejemos de convertir a los niños en intelectuales y hagamos que sean ciudadanos de provecho.”, leímos ayer en el diario El País que
Una amiga nos recomendó la lectura del artículo de María do Cebreiro, “
Según la Wikipedia,
A comienzo de curso habíamos hecho propósito de ir despacio, con calma; hacia el final del trimestre tuvimos la sensación de que habíamos perdido el hilo de nuestra intención. Por lo que volveremos a proponérnoslo para el semestre que tenemos por delante.
El pasado sábado, día 11, se emitió 
En el sector de fabricantes de juguetes se viene constatando una bajada en las ventas, alrededor de un 12%. En el estudio de “
En alguna otra ocasión hemos traído aquí el blog “
Los días 14 y 15 de octubre tuvo lugar en Madrid el “

En las primeras reuniones con las familias del alumnado de 4 años, surge una pregunta/inquietud constante “¿Cuándo empezareis a enseñarles a leer?”; ya podemos exponer las razones que queramos, que esto es lo que más preocupa a los padres y madres, de tal modo, que muchos de ellos “toman sus propias medidas”: compran un método y acribillan a las pobres criaturas con “la eme con la la …”. Si aprenden a leer, mérito de los sufridos padres, y si no aprenden, culpa de la maestra.


Como ya fuimos adelantando, en estos días tendremos una jornada informativa y de acogida con las familias del alumnado de tres años que en septiembre se incorporará al centro. El motivo, también lo apuntamos ya, que los padres y madres nos conozcan, conozcan el colegio, sepan de su funcionamiento, y de como se desarrollará el período de adaptación -entendiendo las razones por las que se establece esta entrada progresiva. Tendrá lugar una tarde, para favorecer su asistencia, habrá una bienvenida por parte del equipo directivo, y una presentación multimedia donde podrán ver escenas y actividades de la vida cotidiana en la escuela en la que van a escolarizar a sus hijos; es una manera de que vayan apreciando la filosofía del centro. Conocerán las aulas y los demás espacios, finalmente se le dará un folleto informativo en el que se recogen:






