Nuestra aportación a la educación infantil

La prisa por leer

In AlfabetizArte, InformArte on 21/09/2010 at 19:11

En las primeras reuniones con las familias del alumnado de 4 años, surge una pregunta/inquietud constante “¿Cuándo empezareis a enseñarles a leer?”; ya podemos exponer las razones que queramos, que esto es lo que más preocupa a los padres y madres, de tal modo, que muchos de ellos “toman sus propias medidas”: compran un método y acribillan a las pobres criaturas con “la eme con la la …”. Si aprenden a leer, mérito de los sufridos padres, y si no aprenden, culpa de la maestra.

Por esto de hacer escuela, les facilitamos a todos la copia de un artículo “Café con los vecinos“, de Daniel Cassany y Cristina Aliaga, publicado por el Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil de la FGSR.  Comienza así:

“Por fin encontré la oportunidad para tomar el café que me habían ofrecido mis vecinos de rellano. Son padres desde hace tres años y se preocupan por Litang ―su preciosa hija de origen chino y ojos negros. Al ver mi buzón cargado de libros se enteraron de que soy investigador sobre la escritura y les faltó tiempo para invitarme. Después de mencionar alguna novedad del barrio, atacamos el asunto:

—Leí que hay muchas más posibilidades de que un niño sea un buen lector si de pequeño sus padres le cuentan cuentos, si le leen en voz alta en la cama —dijo Miguel, el padre—, pero no creo que también tengamos que ayudarle a escribir, ¿cierto? Eso lo hace la escuela: es allí dónde aprenden a escribir, dónde se enseña el abecedario.

—No se puede hacer nada hasta que la niña sepa las letras —confirmó Montse, la mujer. Ambos hablaban con convicción.

—¡No es tan simple! —repliqué―. Podéis hacer muchas cosas. Escribir requiere mucho más que anotar las letras, que redactar. Hay que reconocer los diferentes textos: una carta, un cuento, una receta… Hay que saber para qué sirven, cuándo se usan, cómo; hay que aprender a ser “autor”… Empezamos a aprender a escribir mucho antes de copiar la primera letra. Litang puede empezar “a escribir” antes de que le enseñen “las letras”, si la ayudáis, antes de que sepa redactar.

―Del mismo modo que le leéis cuentos en la cama, antes de acostarse, podéis ayudarle a escribir, aunque todavía no pueda trazar letras ―aclaré―. Podéis ponerle título a sus dibujos. Le preguntáis: “¿cómo se titula?” y escribís el título por ella. También podéis anotar su nombre en sus libros, en su incipiente biblioteca. Lo podéis hacer siempre ante ella, contándole lo que hacéis y mostrándoselo. Podéis escribir alguna dedicatoria para los regalos que haga a sus amigos… Siempre sugiriéndoselo a ella y esperando su aceptación y sus palabras… o negociando con ella lo que pueda ser más adecuado.

―¿Sería como ser su “escriba”? ―preguntó Montse. (continúa)

Bastante esclarecedor.

Viendo el interés que despertó nuestra sugerencia, la próxima será un artículo Kepa Osoro titulado “Cómo ayudar al niño a convertirse en un lector feliz”, en el que el autor trata de la importancia de ler a/con los niños.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: