Nuestra aportación a la educación infantil

Tres años de InnovArte

In InformArte on 27/01/2013 at 16:27

Hace hoy 3 años echó a andar Innovarte Educación Infantil; por aquel entonces no podíamos imaginar las repercusiones que esto tuvo. Lo que comenzó siendo un espacio entre compañeras, sobre todo con la finalidad de almacenar enlaces y recursos, tuvo unas consecuencias –especialmente para nosotras- con las que no contábamos. Ver como se iba expandiendo, como cada día tenía más seguidores que nos daban ánimos para continuar, nos hizo cambiar el planeamento inicial. Innovarte se convirtió en un referente para muchas personas, consecuentemente, nuestra “responsabilidad” era diferente: padres y madres, opositores, alumnado de los grados de educación, maestros y maestras esperan, confían, comparten y secundan nuestra opinión sobre los temas que afectan directa o indirectamente a la educación infantil. Esto para nosotras, incluso supuso una presión, pero, y sobre todo fue una fuente de enriquecimento profesional. Nos obligó a reflexionar mucho alrededor de nuestras concepciones sobre la infancia, la educación, la sociedad, las familias, las prácticas escolares, los docentes, etc. La exposición pública a través del blog nos acarreó un crecimiento profesional que no podríamos cuantificar. Aprendimos tanto en estos tres años que Innovarte siempre será un hito en nuestra trayectoria profesional. Hay un antes y un después.

Por otra parte, siempre pensamos que fuimos una generación privilegiada en cuanto a nuestra formación; vivimos sus momentos iniciales, tuvimos asesoras y asesores excepcionales que nos brindaron la ocasión de relacionarnos con otras compañeras, de conocer a teóricos, investigadores y otras experiencias escolares dentro y fuera de nuestra comunidad; que nos motivaron para hacer y mostrar lo que hacíamos, y sobre todo, que nos hicieron creer que nuestro pequeño trabajo en las aulas no era irrelevante. Fuimos partícipes del empoderamiento de la educación infantil, mostrando a la sociedad y al colectivo docente que para ser maestra de infantil había que saber algo más que cuentos y cancioncillas. Vivimos los momentos de la euforia formativa (en breve hablaremos de sus horas bajas), momentos que en cabeza de muchas de nosotras permanecerán siempre unidos a las personas que la hicieron posible.
Por ello, a día de hoy, consideramos que, -lo mismo que hicieron con nosotras-, es obligado compartir con los demás nuestra experiencia. Dicen que siempre se hizo así en las tribus, en las aldeas y en las familias: los más experimentados tienen la responsabilidad de transmitirle el conocimiento a los que se están iniciando. Compartir de generosamente, con rigurosidad profesional y con ilusión. Las/los que creemos en el potencial de la educación no podemos guardar en un cajón nuestro saber y dispensarlo bajo fórmulas de venta que pasan por la filiación, por la inscripción o por el registro en un grupo o en una asociación. De lo contrario estaríamos incurriendo en lo que criticamos: no poner al alcance de todos la cultura y la sabiduría, algo a día de hoy imperdonable, injustificable e inexplicable atendiendo a los canales y medios de los que disponemos. 

Es de justicia reconocer que no habríamos habría llegado hasta aquí sin el aliento continuo de personas -conocidas y muchas desconocida-s que cada vez que decaíamos estaban a nuestro lado para levantarnos el ánimo. A nadie se le escapa que relatar las experiencias que desarrollamos en el aula, compartir lecturas, documentar y escribir nos ocupa mucho tiempo y esfuerzo; 800 entradas en el blog (en gallego y en español) no se hacen en un rato perdido. Ahora bien, los ánimos y comprensión hacen que el trabajo se vea compensado.

Habitualmente contamos con el reconocimiento de los y de las lectoras, sus comentarios siempre son positivos tanto en el blog como en Facebook o Twitter, excepto algo que nos sucedió hace unos días cuando alguien que se escondía tras un seudónimo nos preguntó si Innovarte no sería un fraude. No contestamos pero quedamos molestas. Para que algo sea fraudulento tiene que haber una intencionalidad engañosa e interesada, condición que no se da en el blog. Tampoco le dimos respuesta porque creemos que la transferibilidad de las informaciones y de las experiencias no está en nuestra mano, sino en cabeza de quien nos lee; y que la mirada de cada uno de nuestros lectores encontrará tanto de beneficio o de fraude como quiera ver. Nada más y nada menos. Lo que es una lástima es que se cargue contra los que hacen; parece que es inherente a la profesión la intolerancia y la falta de respeto a los aciertos o éxitos de los compañeros. Máxime cuando estamos a hablar del ámbito de la educación.

Para reflexionar, porque seguramente muchos de nuestros lectores también vivieron alguna experiencia de intolerancia ajena al éxito, de modo que fácilmente podrán intuir los motivos que se esconden tras esas críticas. A pesar de todo, no queda otra alternativa que seguir hacia delante, ya que el tiempo se encargará de poner todo en lugar que corresponde.

Al igual que la obra que identifica el blog desde su inicio, Spiral Jetty, seguiremos reflejando el paso del tiempo y sus efectos en el sistema. He aquí las últimas fotografías tomadas de la intervención de Robert Smithson en Great Salt Lake, cuarenta y tres años después de su realización, aún contemporánea, aún desconcertante, aún incomprendida, pero, visible o no visible, aún presente.

Anuncios
  1. Felicidades por el blog y esas 800 entradas interesantes, inspiradores, generosas… Que tantas veces invitan a reflexionar y tantas otras a enriquecernos.

  2. Comenzaron hace unas semanas las clases en mi país ,mejor dicho deberian haber comenzado ,ya que los paros docentes aqui son una dolorosa realidad ,y por el momento no hay solución a corto plazo,en medio de todo esto leer tu blog es una bocanada de aire puro ,yo trabajo en el ámbito privado ,motivo por el cual si estoy en tarea ,pero mirar a tu alrededor muchas veces te quita la esperanza ,mil gracias por estar alli del otro lado y dandonos fuerza Alejandra Dubovik Buenos Aires Argentina

    • ¡Qué alegría, ya las echábamos de menos!! Todas estamos necesitadas de ánimo. El panorama es de lo más desalentador. Lo bueno es que una vez dentro del aula, con los niños, ya todo vuelve a ser mágico. El problema es ver la situación, la desconsideración, el abuso… Pero en este momento no podemos más que soñar… y de vez en cuando, denunciar, gritar, criticar, exigir. Seguro que dentro de unos años seremos conscientes de que sacamos alguna buena lección de este triste momento.
      Mientras tanto nos daremos ánimo unas a otras.
      Gracias desde el noroeste de Galicia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: