Nuestra aportación a la educación infantil

Herederos por la fuerza

In ActualizArte on 18/06/2013 at 07:50

Siempre manifestamos nuestra admiración por la tarea que desarrolla Manuel Gago, profesor de ciberperiodismo, director de culturagalega.org y autor del blog referencial Capítulo Cero, entre otras docenas de ocupaciones. Nos gusta porque de sus trabajos se deduce que es un profesional vital y optimista, con una mirada clarividente y fresca sobre aquello por lo que merece la pena dejarse la piel. Lleva años divulgando nuestro legado cultural, desvelándonos a la gente de a pie lo que antes era patrimonio de unos pocos eruditos.

Por ello acogemos con expectación el libro “Herdeiros pola forza. Patrimonio cultural, poder e sociedade na Galicia do século XXI”, del que es coautor junto con el arqueólogo Xurxo Ayán. En el vídeo de presentación ya dejan translucir su entusiasmo junto con la creencia firme en la necesidad de la participación activa de la sociedad civil en el proceso de construcción social del conocimiento sobre nuestro pasado.

La publicación, de por sí, reúne razones de sobra como para recomendarlo, pero si quisimos traerla aquí fue por las lecciones que extrajimos de su lectura; lecciones que deberíamos aplicar a nuestro campo, la educación, en el que sucede algo muy similar a lo que ellos denuncian en lo referido al patrimonio cultural: 

Ayán y Gago avogan por transformar un modelo enquistado y esclerotizado de gestión de nuestro patrimonio cultural, devolviendo a las sociedades la relación con su propia memoria, y recuperando el sentido de nuestra enorme herencia y de nuestra memoria. La sociedad gallega del siglo XXI: urbana, usuaria de las nuevas tecnologías y sometida la fuertes procesos de tensión identitaria interna, precisa dar nuevos sentidos al patrimonio cultural. Este libro está escrito desde la creencia en que nuestra sociedad está cambiando con rapidez, y está convirtiéndose, gradualmente, ella misma, en protagonista de ese proceso de recuperación.” 

Así, el modelo educativo también está enquistado y esclerotizado, y su gestión abandonada en la mano de una élite de burócratas, técnicos, académicos e intelectuales que marginan a los profesionales de la enseñanza y a la comunidad educativa. ¿Y qué es lo que necesitamos para que tenga el reconocimiento o la presencia que le corresponde? 
A nuestro entender, en los dos parágrafos que siguen, si cambiamos patrimonio cultural por educación, encontraremos la respuesta:

“Los partidos políticos son agentes valiosos de nuestras sociedades pero juegan, por mi experiencia, en una liga presentista y coyuntural. La sociedad debe ir más allá de la foto, de la nota de prensa y de la tensiones de unas elecciones que se nos presentan cada par de años. Debemos aprender a gestionarnos por nosotros mismos, a diversificar y a hacer más grande nuestra sociedad capilarizando todo tipo de actividades. Sólo así podremos tener líneas de control y de presión más efectivas sobre los gobiernos. 
He comprobado que el patrimonio cultural une personas al otro lado de compromisos políticos. En un momento en el que tenemos un problema serio, y nuevo, en relación a la lengua y su politización, el patrimonio cultural es un elemento especialmente singular para mantener la cohesión social alrededor de la identidad de Galicia.” 

La participación, la divulgación, la visibilización del trabajo a tiempo real, el poder de la insistencia y el uso de las herramientas web, todo ello ajustándonos a un código de honestidad y al compromiso con la profesión, podrían ser la clave para cambiar la mirada de la sociedad sobre la educación y sobre los enseñantes.

Ya nos gustaría que en educación alguien hiciese una serie como la de Repúblicas de Homes Libres, iniciativa que se recoge en la publicación, un relato de la realidad  construido entre todos que viene a ser “un aliento de modernidad, apoyado en la tecnología, en la inteligencia colectiva y en la pluralidad de discursos.” 

Para tomar nota y recordarlo de vez en cuando. 

Estamos obligados a defender la herencia (educación) de nuestros hijos. Precisamos poner en valor nuestro trabajo, pero estamos convencidas de que sólo nosotros podemos hacerlo, sumando, arrimando el hombro, no descuidando ni esperando a que otros lo hagan desde fuera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: