Nuestra aportación a la educación infantil

Disfraces en serie en la escuela

In RebelArte on 15/01/2013 at 08:44

Estamos desconcertadas, no entendemos nada. Claustros en los que el curso pasado se tomó la decisión de no hacer festivales o disfraces -con motivo del incremento de la carga horaria y de responsabilidades no docentes-, ya están a esta hora a toda máquina diseñando los desfiles del Carnaval 2013, a pesar de que las condiciones no mejoraron, sino, por el contrario, empeoraron significativamente.

¿Qué es lo que pasó? ¿Qué fue lo que los hizo cambiar de opinión?

Las personas que nos siguen bien saben que las razones de InnovArte para negarse a este tipo de actividades tienen otra base que no es la reivindicación de los derechos laborales, sino la profesionalización docente. Queda suficientemente claro al leer nuestros post de los años 2010, 2011 y 2012 centrados en los disfraces de Carnaval. Además, siempre dijimos que nuestros derechos hay que defenderlos donde corresponde, siendo nosotros ejemplo de usuarios de los servicios públicos y mostrando a la sociedad nuestra competencia y solvencia profesional.

Ahora, para justificar esta “vuelta a los ruedos folclórico-escolares” escuchamos razones del siguiente tipo:

Está determinado en el currículo. NO, no nos engañemos, el currículo habla de la necesidad de que los niños/as conozcan las principales fiestas y tradiciones del calendario anual y de su comunidad. Pero esto no implica, ni pasa porque las maestras hagan de costureras, de bailadoras de samba o de chirigoteras. El cumplimiento de esos objetivos requiere de otras competencias que no se deben relegar en aras de esa mal entendida recuperación de las tradiciones populares.

Es para dar alternativas al desaforado consumo. NO, no nos engañemos, las bolsas, papeles de colores, goma eva, leotardos y polos a juego generan más consumo de lo que se piensa. Alternativa al consumo es volver a las tradiciones gallegas propias de estas fechas: vestirse con ropas viejas y tiznar la cara.

Es para que colaboren las familias. NO, no nos engañemos, reducir la corresponsabilidad educativa de las familias a ser meros hacedores de disfraces es un insulto para ellos.

Es para que nadie se sienta de menos o relegado en la clase. NO, no nos engañemos, que salgan a la calle 400 chiquillos vestidos igual, nos hace pensar en muchas cosas, pero no en no discriminación.

Es porque la educación infantil tiene que ser eminentemente lúdica. NO, no nos engañemos, en infantil se deben emplear metodologías en las que a través del juego se desarrollen experiencias de aprendizaje ricas y significativas, pero nuestra responsabilidad y cualificación profesional va más allá de lo lúdico.

Es para que los niños/as realicen sus propios disfraces. NO, no nos engañemos, a la vista de las fotografías que se publican en esas fechas a nadie le entra en cabeza que esos disfraces todos iguales sean fruto de dar rienda suelta a la imaginación y creatividad personal de cada niño/la.

Es para cerrar un proyecto. NO, no nos engañemos, el trabajo por proyectos es una metodología que partiendo de los intereses de los niños/as por algo que quieren saber, toman como punto de partida lo que saben y lo que les falta por saber, así van buscando información, clasificándola, organizándola, categorizándola y asimilándola. Pero nunca se sabe cómo va a rematar. Sin embargo, que tres meses antes ya se sepa de que van a ir disfrazados no es un proyecto. Es otra cosa.

Es porque los niños/as lo pasan muy bien. NO, no nos engañemos, los niños no lo pasan bien haciendo los mismos adornos a lo largo de tres semanas, aguantando a la una maestra que está de los nervios porque ve que se le agota el tiempo y la paciencia, ni siquiera haciendo el “paseíllo de rigor”.

Es porque le gusta a los padres/madres y da una buena imagen del centro. NO, como profesionales de la educación no deberíamos consentir que se midiese la calidad del servicio educativo prestado en función de la vistosidad de los actos de cara a la galería, que en muchos casos implican la dejación de otras funciones más propiamente educativas.

Es porque la escuela es donde se juntan todos. NO, no nos engañemos, a día de hoy los niños pasan muchas más horas en otros servicios que tienen por objeto principal el entretenimieto y lo lúdico, así, esos serían los lugares idóneos para hacer los disfraces y no las escuelas.

Descartadas todas esas razones que harían que las docentes se “sacrificasen” por su alumnado, ¿cuál es entonces el motivo por el que las maestras de infantil dedican las horas lectivas a hacer disfraces?

¿Alguien nos lo podría explicar con argumentos de carácter pedagógico y/o didáctico? 

Creemos que no hace falta matizar que a nosotras nos gusta que los niños y niñas se disfracen, se maquillen y se transformen en lo que quieran. En lo que ellos quieran. En la banda del trapo, por ejemplo.

Anuncios
  1. Creo que desde mi experiencia puedo desmontaros más de un NO. Mis niños sí se lo pasan bien porque no escojo el disfraz más vistoso si no el que creo que más les gusta (príncipes que tienen esas espadas que en estos tiempos no son bien vistas pero siguen siendo divertidas para ellos aunque sean de inocente cartulina, payasos a los que ese día nadie les manda estar en silencio y pueden tocar ese silbato o trompeta hasta desgañitarse, supehéroes masculinos y femeninos que en el pecho no llevan la S de Superman sino la T de Tomás, la A de Antía o la B de Brais,… Mis niños sí aprenden que no necesitan 50 euros para un disfraz de Batman musculoso. Con algunas prendas de ropa propia o prestada, un loro de cartulina en su hombro y cuatro pelos en sus barbas consiguen convertirse en unos piratas cuyo desfile no era un paseíllo alrededor del cole sino un correr de aquí para allá para encontrar un tesoro que acabó estando custodiado por la “temible” conserje. Casi nada en educación es blanco o negro. Todo es de colores y más en Carnaval! Enhorabuena por vuestro blog.

  2. Además este año carnaval cae justo después de la cuesta de enero, esa cuesta que empezamos a subir a mediados de julio del 2012 y no nos queda presupuesto para maquillajes ni atuendos extra y no nos olvidemos que en la primera semana de febrero hace un frío de demonios para desfilar en leotardos y bolsa de basura.

    Gracias por vuestro blog

    Susana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: