Las Letras Gallegas en Infantil

Supongo que muchas de las personas que leen este blog recordarán de sus tiempos estudiantiles alguna de las situaciones que siguen:

-Las lecturas que nos recomendaban en el instituto –grandes obras de la literatura- eran más acordes con los gustos del profesorado que con los intereses del alumnado; siempre tuve la sospecha que algunas ni siquiera le gustaban la ellos. Bien es cierto que no había las posibilidades actuales en cuanto a la literatura juvenil, pero, en un elevado porcentaje, ahuyentaron a muchos adolescentes del gusto por leer.

-En la materia de Literatura, copiábamos al dictado algo del estilo de “Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura, nació en Moguer en 1881 y murió en Puerto Rico en 1958. Casado con Zenobia de Campubrí. Autor de “Platero y yo”…”, para más tarde memorizar y repetir por escrito el día del examen. ¡Grandes conocimientos los que adquirimos sobre la literatura!. En aquella época se hacía así…

A día de hoy, todos/as somos conscientes del nulo valor de esas actuaciones de fomento del hábito lector, del conocimiento de la literatura y de las distintas manifestación literarias. Sin embargo, ¿cómo es posible que sigamos a haciendo lo mismo?

Llevo tiempo insistiendo en que los autores homenajeados en el Día de las Letras Gallegas no son los más adecuados para acercar a nuestro alumnado a la lengua y a la cultura gallega, a nuestras letras, porque ninguno de ellos –hasta el momento- trabajó pensando en el público infantil. Entonces sólo caben dos posibilidades: o estoy totalmente equivocada o se está haciendo mal.

Ahora veo versiones “modernas” de lo que yo viví en mis tiempos de estudiante: actividades en formato Java Clic, en LIM o Hot Potatoes, haciéndole saber a los niños y niñas de 3, 4 y 5 años que el padre de Lois Pereiro era cristalero, que por su villa pasaba el tren y que su apellido nos recuerda a un árbol frutal. También hay historias como “El pequeño Lois Pereiro” al estilo de “El pequeño Picasso” o “El pequeño Miró” que se completan con puzles y sopas de letras para comprobar que los chavales saben distinguir Monforte de Mondoñedo, ¡cuestión importante para el objetivo que estamos a perseguir! Además de adquirir destreza en el uso del ordenador –niños y profes-, no soy capaz de ver la gran aportación de estas actividades a nuestra lengua, a nuestras letras, a nuestra cultura que se trata de visibilizar en esta celebración para respetarla y mantenerla viva.

De mi experiencia personal sé que, pese a todo, me hice lectora porque mis padres –fieles a la idea de que leer es la manera de abrirse al mundo- me dejaron leer lo que me gustaba: libros que hablaban de niños/jóvenes como yo, libros que entendía lo que me decían, libros que me hacían dejar otras cosas para saber cómo acababan…, serían de buena o mala calidad literaria, pero me despertaron las ganas de leer. El primer libro que leí en gallego fue “Memorias dun neno labrego”, me gustó a rabiar porque entendía lo que decía, su lenguaje me era conocido, de lo que hablaba me era próximo tanto por el contexto –la aldea- como por las inquietudes del protagonista. Luego leí otros muchos que no me gustaron, pero no me hicieron desistir de la idea de leer porque ya había descubierto que había libros buenos, ya me había picado el gusanillo; sería cuestión de insistir, tenía que encontrarlos.

Sé con certeza que lo que acabo de relatar es similar a lo que le sucedió a muchas personas, entonces cabe preguntarse ¿qué es lo que nos lleva a repetir con nuestro alumnado lo que no dio buenos resultados con nosotros/as? ¿Acaso lo hacemos porque viene marcado por la normativa?, ¿así demostramos nuestro compromiso con la cultura gallega?, ¿dónde se nos dice que hay que hacerlo así? Ningún maestro de infantil le daría a los críos un puzle de mil piezas; ya que para que entiendan como se hace y que no se desanimen hay que comenzar por los de cuatro o seis –incluso con modelo- y luego poco a poco ir incrementando el nivel de complejidad; sabemos mucho de autoestima. Cualquier maestro de infantil sabe que le debe proporcionar al alumnado experiencias significativas para que se produzcan aprendizajes significativos; sabemos mucho de pedagogía y de didáctica. Cualquier maestro sabe –no hace falta ser maestro para saberlo-, que en la educación infantil hay que ir de lo más cercano a los niños a lo más lejano, acompañándolos y dándoles una margen de autonomía; sabemos mucho de andamiaje cognitivo. Por todo ello, ¿cómo es posible que hagamos lo que estamos haciendo?

Festejemos todos los días nuestras letras gallegas. Leámosle a nuestro alumnado libros hechos para ellos por los excelentes escritores/as, ilustradores/as y editores gallegos; realizados con la intención de llegar al público infantil, en los que se le habla con palabras que entienden de temas que conocen. Descubrámosle la riqueza de nuestro vocabulario, de las palabras que sólo existen en gallego. Mostrémosle los nombres gallegos de algunos compañeros y compañeras. Hagámosle ver que se pueden tejer las palabras para que luzcan toda su belleza produciéndonos todo tipo de sensaciones. Disfrutemos todos los días con la lengua gallega. Hablémosle en gallego. Escuchémoslos en gallego. Es la mejor manera de celebrarlo.

Si esto se hace bien, tened por seguro que entenderán la obra –y la vida- de Lois Pereiro y de tantos gallegos y gallegas que trabajaron denodadamente por nuestras letras, a pesar de que no tener como público objetivo a los niños y niñas de infantil.

Nota: diría lo mismo si estuviésemos hablando de las letras españolas, de las letras europeas o de las letras universales; este año le concedieron el Nobel de Literatura a Vargas Llosa y no sé de nadie que le haya leído a su alumnado de infantil su obra o que le haya contado su vida, por ese motivo.

2 Comments

  1. Y cómo me gustará tanto este espíritu crítico que se respira en el blog? Una crítica necesaria para crecer, una reflexión y análisis sobre lo que hacemos para mejorar… que debería venir desde las facultades de formación del profesorado para empezar, sin excluir compromisos desde ningún sector.
    Que me gusta mucho lo que contáis y cómo lo hacéis. Soy fans 😉

    Ana Nebreda

    1. Gracias Ana, esperamos que sigas ahí mucho tiempo. Para nosotras, lo que prestigia un blog no es el número de visitas que recibe, sino el perfil de las personas que lo leen. Nos honra tenerte entre nuestras lectoras. Un saludo y sigue en tu línea en el Biblioabrazo, que es una gran fuente de aprendizaje para todos/as los que nos dedicamos a la educación.

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