Por el desagüe

Acabamos de leer una novela que nos hizo pensar mucho en la mal entendida atención a la diversidad. Se trata de “La mujer que buceó dentro del corazón del mundo”, de Sabina Berman en Destino. Narrado en primera persona, nos cuenta como superando las limitaciones que su autismo le provoca y exprimiendo al máximo las ventajas que le da, Karen Nieto pasa de ser una niña salvaje, incapaz de hablar, a convertirse en la magnate más importante en el mundo del sector atunero.

Si en un primer momento su deprivación social en la infancia nos hace pensar en el eterno debate entre el determinismo biológico o el ambiental, -tesis racionalistas o empiristas-, sobre si las “taras” que presenta, son causa o consecuencia de su abandono en la infancia; posteriormente le prestamos especial atención al proceso de adquisición del habla -a su incapacidad para entender metáforas o eufemismos-, a su ingreso en la escuela y la visión que nos da de un aula, suponemos que, de educación especial. Ya en la universidad, como táctica de supervivencia se cuelga una etiqueta amarilla en la que dice “capacidades diferentes”, allí la someten a pruebas psicométricas, que dan como resultado que en el 90% de las medidas standard de inteligencia está entre la imbecilidad y la idiotez, pero en el 10% está en el pico de la población. A la vista de estos resultados demoledores, su tía y mentora decide que se olvidarán del 90% rojo de sus incapacidades y apostarán al 10% azul de sus capacidades sobresalientes, enviando por el desagüe aquello que la estigmatiza para tan sólo aprovechar lo que se puede potenciar.

Nos gustó la propuesta de echar por el desagüe aquello que nos lastra. Toda una apuesta por la diferencia.
Además de las vinculaciones que le encontramos con la educación, desde el punto de vista literario es altamente recomendable; viene a recordarnos aquella otra de Mark Haddon, “El curioso incidente del perro a medianoche“, contado, también en primera persona por un joven de 15 años con un síndrome de espectro autista.

En la misma línea, el pasado sábado, asistimos en la biblioteca Ánxel Casal, a la presentación de “Para que la sombra no sea” del coruñés Luís Rodríguez Cao, novela alrededor de la incomprensión que sufren los chicos con altas capacidades intelectuales y recordamos que en la última prospección sobre tendencias en literatura realizada por Scholastic, destacan como un sector en alza los libros protagonizados por personas con necesidades especiales.

Pueda que sea necesario leer y aprender mucho sobre las personas con capacidades diferentes, sobre cómo los vemos y como ellos nos ven a los otros; ¿quién es diferente de quien?

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