Nuestra aportación a la educación infantil

¿Todos iguales en la escuela?

In InformArte on 06/05/2010 at 20:59

En el último suplemento de “La Voz en la Escuela” del 5 de mayo, el apartado de Orientación educativa de Ana Torres Jack, se dedica esta semana al valor de la diversidad en el entorno escolar; se titula el artículo “Soy diferente, ¿y que?”. Lo completa con la fábula “La escuela del bosque”, recogida en el libro “El ánade en la escuela o el valor de la diversidad” de M.A.Santos Guerra, que reproducimos en su totalidad, por la reflexión que puede suscitar.

La siguiente fábula puede ayudar a reflexionar acerca de la supuesta escuela inclusiva. ¿Es justo exigir el mismo a quienes son tan diferentes?, ¿sería razonable exigir un recorrido igual a quien puede avanzar sin obstáculos que a aquel que lleva atado al pie una enorme bola de hierro? El lastre de ser pobre, de ser inmigrante, de ser gitano, de ser discapacitado, de ser …

Cierta vez, los animales del bosque decidieron hacer algo para afrontar los problemas del mundo nuevo y organizaron una escuela. Adaptaron un currículo de actividades consistente en correr, trepar, nadar y volar y, para que fuera más fácil aprenderlo, todos los animales si inscribieron en todas las asignaturas. El pato era estudiante sobresaliente en la asignatura de natación. De hecho, superior a su maestro. Obtuvo un suficiente en vuelo, pero en carrera resultó deficiente. Como era de aprendizaje lento en carrera tuvo que quedarse en la escuela por las tardes y abandonar la natación para practicar la carrera. Estas ejercitaciones continuaron hasta que sus pies membranosos se desgastaron y entonces pasó a ser un alumno apenas mediano en natación. Pero la medianía se aceptaba en la escuela, de manera que a nadie le preocupó lo sucedido salvo, como eres natural, al pato. La liebre comenzó el curso como el alumno más distinguido en carrera, pero sufrió un colapso nervioso por exceso de trabajo en natación. La ardilla era sobresaliente en trepa, hasta que manifestó un síndrome de frustración en la clase de vuelo, donde su maestro le hacía comenzar desde el suelo, en vez de hacerlo desde la cima del árbol. Por último, enfermó de calambres por exceso de esfuerzo y le calificaron con 6 en trepa y con 4 en carrera.El águila era un alumno problema y recibió malas notas en conducta. En el curso de trepa superaba a todos los demás en el ejercicio de subir hasta la copa del árbol, pero se obstinaba en hacerlo a su manera.

Al terminar el curso, una anguila normal, que podía nadar de forma sobresaliente y también correr y trepar y volar un poco, obtuvo el promedio superior y la medalla al mejor alumno.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: